lunes, 1 de junio de 2009

Filosofía y literatura en José Lezama Lima

Filosofía y literatura en José Lezama Lima



Por Dr. Rigoberto Pupo Pupo

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José Lezama Lima (1910-1976) constituye una de las figuras más relevantes de las letras de Hispanoamérica, del siglo XX. Hombre de vasta cultura, singular talento y aguda sensibilidad, desarrolló una extensa obrar poética que si bien refleja lo mejor de la cultura universal, le es inmanente el sello propio de su creación. En su concepción, " cuando se llega a sentir la influencia de la cultura universal, ya no hay influencias". Sencillamente, para el gran intelectual cubano, su cosmos poético se funda en premisas reales: "Por la imagen el hombre recupera su naturaleza, vence el destierro, adquiere la unidad como núcleo resistente entre lo que asciende hasta la forma y desciende a las profundidades (….). La imagen y su absoluto, y la metáfora en su libertad que avanza trazando su análogo, engendran la poesía como absoluto de la libertad. En esa libertad transcurre mi obra(…).

Este es su credo filosófico-poético o poético-filosófico, en su visión de sì mismo, pues según él "(…) su motor es esencialmente poético. Algunos ingenios enfatiza Lezama- aterrorizado por la palabra sistema, han creído que mi sistema es un estudio filosófico ad usum sobre la poesía. Nada más lejos de lo que pretendo. He partido siempre de los elementos propios de la poesía, o sea, del poema, del poeta, de la metáfora, de la imagen"

Se trata de un pensamiento poético, de una cosmología poética que hace poesía sobre la base de una rica cosmovisión filosófica, donde literatura y filosofía se integran en unidad, para desplegarse en un discurso que ve con las palabras, habla con los colores y anima lo inerte con alto vuelo cogitativo y siempre sugiriendo múltiples lecturas y aprehensiones.


I. Ser y devenir del pensamiento y la obra de Lezama Lima.

"Para conocer y asimilar su universo poético - se refiere, por su puesto a Lezama- debemos conocer su universo cotidiano. Porque Lezama es la reiterada presencia del impulso familiar y doméstico: en esencia del impulso materno."

Esta tesis resulta interesante y más aún cuando se trata de una visión de un amigo de Lezama, de un profundo conocedor de su vida y su obra.

Pasemos a exponer algunos momentos que son hitos de su ser y devenir.

José María Andrés Fernando nació en el Campamento de Columbia, Marianao, el 19 de diciembre de 1910.

Su padre, José María Lezama y Rodda, coronel de artillería de la elite castrense que se formó en la República mediatizada.

Su madre, Rosa Lima y Rosado, era hija de imigrados cubanos revolucionarios que se formó en los Estados Unidos. Su familia se arruinó en el exilio colaborando con la causa independentista cubana.

El nacimiento de Lezama coincide con el traslado de la familia a la Fortaleza de la Cabaña y el nombramiento de su padre como director de la Academia Militar del Morro.

Sus primeros años están ligados estrechamente con la disciplina. " Sus juegos tienen como escenario la explanada donde las tropas realizan maniobras bajo las órdenes de su padre.

Sin embargo,- continúa Armando Alvarez- él no guarda un recuerdo áspero de este tiempo. El cuadro familiar, según dice, era muy risueño. La fe en el futuro era la divisa, y las imágenes que captaba componían una grata secuencia. Uniformes de Gala, Caballos, desfiles, viajes al extranjero, fiestas, llenaban su imaginación perfilando ilimitadas posibilidades. Pero este mundo encantado no duraría mucho. Con motivo de la Primera Guerra Mundial, su padre se ofrece como voluntario para servir a las tropas aliadas (…), el 19 de enero de 1919, encuentra la muerte (…) Cuatro meses después nace su hermana menor.

Este golpe inesperado pone fin a lo que parecía no tenerlo. Todavía niño, Lezama ve comenzar una vida distinta y, en su fuero interno resiste a aceptarla. No se explica la ausencia del padre. No comprende cómo la mesa siempre colmada ha quedado desierta. Cómo la madre apenas se alimenta y pasa largas horas contemplando un descomunal retrato. Cómo cambia sus trajes. Cómo su conversación no progresa, sino que se vuelve e indaga. Cómo una invisible presencia parece rondar los contornos

* La familia se traslada a Prado 9, casa de la abuela materna. La salud de Lezama empeora, el asma que padece desde los 6 meses se recrudece. Permanece largas temporadas en la cama. No participa de los juegos infantiles por su precaria salud. Dos grandes momentos que dejarían hondos influencias tienen lugar: estrecho contacto con su adorable madre e inicio de las lecturas.


1920. Ingresa en el colegio Mimó y lee el Quijote. "Este libro- a pesar de sus

pocos años- le impresiona profundamente y le hace intuir que en la

literatura existe una realidad ajena al tiempo y a la circunstancia. Pasan

cinco años y termina sus estudios primarios".

1926. Ingresa en el Instituto de La Habana. Se inclina por las letras, pero en homenaje secreto a su padre ingeniero, asume con fuerza y ahinco el estudio de Algebra, Matemáticas, Geometría.

1927. . Se gradúa de bachiller y tiene lugar un nuevo cambio de perspectivas cuya

influencia será decisiva en su vida.

1929. La familia abandona la casa de la abuela y se traslada a Trocadero 162. La vida doméstica, coincidiendo con la realidad nacional. (década critica), tiene un nuevo estilo de vida (..) "El desahogo se sustituye por una ceñida pensión, que obliga a Rosa Lima a hacerse fuerte en su prudencia para sostener la casa y educar a los hijos.

Es en este año 29 cuando se inicia la fusión del poeta con su madre. Fusión que cristalizaría, haciéndose total, envolvente a la vuelta de unos años, cuando ambos quedan solos en la casa. No es aventurado proponer que el Lezama que se encuentra entre nosotros nace en este momento. Y nace, porque medita mucho: entendiendo que la muerte de su padre determinó su entrada al mundo de la imagen, que no es un mundo de superficiales contactos sino de profundas entregas. Un mundo que únicamente se aprende a través de la absoluta conciencia de las experiencias vitales y las lecturas, de la formación integral. Las presiones económicas impiden al poeta dedicarse de lleno a esa formación. Su tiempo debe dividirse entre ella y sus estudios de leyes; llevándole su presencia en la universidad a la necesaria ", contra el status que existe.

Más tarde diría sobre su participación en la protesta del 30 de septiembre de 1930: "Ningún honor ya prefiero al que me gané para siempre en la mañana del 30 de septiembre de 1930… Al lado de la muerte, en un parque que parecía rendirle culto a la sombra Proserpina, surgió la historia de la infinita posibilidad en la era republicana".

Es clausurada la Universidad. No hay posibilidades de trabajo, de estudio. Lezama se sumerge en los libros. Encuentra el equilibrio en las ansias de sabiduría. Estudia los clásicos y contemporáneos. Le apasionan Góngora y los gongorinos. "También los franceses cercanos en el calendario, determinan su visión, su toma de conciencia. El hermético Mallarmé, el racionalista Valéry, el atormentado Rimbaud, el detonante Lautremont y ese poeta descomunal, Marcel Proust, desatan un torbellino de inquietudes que se traducen en una labor que no vacila ante las incorporaciones, porque se sirve de ellas para mostrar un ámbito propio".

1932. Conoce a un joven poeta que se prepara para sacerdote, Angel Gaztelu, y lo dirige a los estudios teológicos que combinará con los históricos (…) y con

los textos más conspicuos del misticismo oriental.

Esta etapa, insaciable devoradora de libros se interrumpe con la caída del tirano Machado y el reinicio de la universidad. "En él se ha operado un cambio. Ha comprendido que no es un hombre de acción; y, aunque se siente orgulloso de su ejecutoria, ve que su verdadero mundo es el de la cultura".

1936. Llega a Cuba Juan Ramón Jiménez. Un momento capital en su trayectoria intelectual. Lezama, redacta un "Coloquio con Juan Ramón Jiménez (1837)

donde se plantean los temas del insularismo y la peculiar sensibilidad de las islas. Al coloquio le continúa una revista universitaria, Verbum, alrededor de

la cual empieza a cohesionarse un grupo(Gaztelu, Lozano, Vitier,Porcarrero y Mariano) que devendrán figuras excelsas de la cultura cubana.

1937. En la Universidad publica Muerte de Narciso, una verdadera joya de la Poesía que apunta al poeta creador.



Dánae teje el tiempo dorado por el Nilo,

Hasta su última y alucinante estrofa:

Si atraviesa el espejo hierven las aguas que agitan

el oído.

Si se sienta en su borde o en su frente el

centurión pulsa en su costado.

Si declama penetran en la mirada y se fruncen

las letras en el sueño.

Ola de aire envuelve secreto albino, piel arponeada

que coloreado espejo sombra es del recuerdo y

minuto del silencio.

Ya traspasa blancura recto sinfín en llamas secas y

Hojas lloviznadas.

Chorro de abejas increadas muerden la estela, pídenle

el costado.

Así el espejo averiguó callado, así Narciso en pleamar

Fugó sin alas.



En "Muerte de Narciso", las varias ciencias filosóficas y humanistas aparecen en un solo haz. La cosmovisión del poeta vincula con maestría y en una sola pieza, filosofía y literatura. Es una síntesis que expresa las múltiples indagaciones poéticas y filosóficas y anticipa lo por venir en el grande poeta.

1938. Culmina su carrera de Derecho en la Universidad de La Habana y comienza a trabajar en un bufete. Pero su camino en la cultura, y en la literatura en particular no será abandonado jamás. Edita la Revista Espuela de Plata, que a diferencia de Verbum, se dedica íntegramente a la Literatura. En ella( se publicaron 6 números) aparecen los contenidos más sobresaliente del momento en Europa, así como su resonancia en los escritos de los miembros de su consejo de redacción.

1940. Abandona el bufete. Su misión no congenia con el oficio. Pasa a trabajar en el Consejo Superior de Defensa Social, en el Castillo del Príncipe, por muchos años.

1941. Cuatro años después de la "muerte de Narciso", reúne sus poemas en un libro que lo consagra como poeta: Enemigo Rumor. ¿ Por qué ese título? ¿Por qué no, sòlo, Rumor? El lo explica en carta a su amigo, y nuestro grande poeta y ensayista martiano, Cintìo Vitier: "Se convierte a sí misma, la poesía, en una sustancia tan real, tan devoradora, -enfatiza Lezama en su concepción de la poesía- que la encontramos en todas las presencias. Y no es el flotar, no es la poesía en la luz impresionista, sino la realización de un cuerpo que se constituye en enemigo y desde allá nos mira. Pero cada paso dentro de esa enemistad, provoca estela o comunicación inefable".

Sirven estas palabras para inaugurar la lectura del primer poema de Enemigo rumor: Ah, que tú escapes. En él se aprecia cómo los conceptos de la carta se fundamentan clarificando. Con sólo tomar los dos primeros versos:

Ah, que tú escapes en el instante

en el que ya habías alcanzado tu definición mejor

el lector se da cuenta que en ellos se establece un distanciamiento entre el poeta y la sustancia poética. Si tomamos dos de los últimos:

Ah, mi amiga, sí en el puro mármol de los adioses

hubieras dejado la estatua que nos podía acompañar.

vemos como Lezama, el poeta, ve que siempre tiene que ir en busca de algo conocido fugazmente y no esperar que ese algo venga a él. Ese algo, el enemigo rumor, lo que escapa, la poesía que engendra la poseía en el hacer.

Esta búsqueda de otro espacio para una realidad continúa en Una oscura pradera me convida. La pradera representa la lejana zona poética donde se ven:


ilustres restos

cien cabezas, cornetas, mil funciones abren su

cielo, su girasol callando.



Como es de esperarse, este incesante ir plantea una desazón en el corazón del poeta. ¿No quedará solo cuando le falten las fuerzas? La pregunta surge en los Sonetos a la Virgen:



¿Y si al morir no nos acuden alas?

Y encuentra su respuesta en lo religioso:

Pero sí acudirás; allí te veo,

ola tras ola, manto dominado

que viene a invitarme a lo que creo:

mi Paraíso y tu Verbo, el encarnado.



Es significativo cómo la noción de ser salvado –fundamental en Lezama- no se manifiesta en esta bella estrofa como una cosa simple; sino que la unidad se tiene que integrar basada en dos factores: su Paraíso (el poético) y el Verbo encarnado (lo religioso).

Más adelante, en Noche insular: jardines invisibles, nos acercamos a Lezama en cubano. Sirviéndose de un hecho cotidiano, nuestra noche, el poeta, trazando una fiesta, ironiza sutilmente. Característica esta que vemos casi como una constante en su obra. Pero este ironizar no es violento, sino doloroso. Se percibe una secreta angustia, un sentirse desarraigado y a la vez presente. Lo evidente se transforma por la imaginación y al llegar a un punto insostenible busca la redención por la luz, el día. El irónico se sosiega y se llena de esperanza, aunque en su interior todavía se mueva la angustia.

Se cierra Enemigo rumor con un tour de force: Un puente. Un gran puente. Este poema es una de las más violentas confesiones de nuestra literatura. El poeta reconoce todo lo que le rodea, todo lo que convive con él: analiza sus sueños, su figura que desea el reposo que sin embargo le niega su propia imaginación. Y, a través de todo este aquelarre poblado por seres reales, tanto más terribles por su condición, acata su destino y se dispone a seguir su camino atravesando el puente, dispuesto a morir


como el rey

que ignora que ha sido destronado

y muere cosido suavemente a la fidelidad nocturna.


1942. Edita con su amigo Gaztelu diez números de una revista enteramente poético "Nadie parecía", donde lo religioso y la aprehensión de los clásicos es visible con facilidad.

Según Armando Alvarez, " terminado el año 43, Lezama se siente seguro, firme; se siente el poeta. A esto ha contribuido en gran parte la figura de la madre, que ante todos los contratiempos le ha acicateado, obligándolo a seguir adelante. Para Lezama no hacerlo significa traicionarla. Y el poeta se pone en marcha"

1944. Año cumbre en el ser y devenir lezamiano. Se inicia la publicación de la

Revista "Orígenes" (1944-1954) Alrededor de Lezama se une un grupo destacado de jóvenes con profundas inquietudes literarias. Colaboran

importantes escritores extranjeros. Orígenes poseía personalidad propia y vigencia internacional.

1945. Además de la dirección de Orígenes, con José Rodríguez Feo, comienza a trabajar en la Dirección de Cultura, y publica "Aventuras sigilosas", trabajo que prefigura el cosmos de Paradiso.

La etapa comprendida entre la edición de "Aventuras sigilosas(1945) y de "La fijeza" (1949) es fructífica y fecunda en trabajo y meditaciones. Pronuncia conferencias, ensancha sus contactos y relaciones y la siempre presencia de su madre y sus recuerdos.

1949. Viaja a México. Extiende su visión en tierra firme, con el paisaje americano, amplía sus conceptos sobre esta realidad, pues solo conocía las islas.

Publica La fijeza, que es una prolongación de Enemigo rumor y otros trabajos que muestran vuelo de altura y virtuosismo en la escritura.

1950. Viaje breve a Jamaica. Empieza a fraguar una teoría sobre la expresión americana: Escribe además la monografía Arístides Fernández, que clarifican las motivaciones de la obra del joven y malogrado pintor.

1953. Reúne sus ensayos y trabajos breves en un libro titulado "Analecta del reloj". Aquí aparecen las imágenes posibles, que forma parte de la exposición del sistema poético.

Antes de 1954 publica en Orígenes los primeros cinco capítulos de su obra capital: Paradiso, novela donde el autor ha querido crear un cosmos, en cuyo texto tienen mayor valor los elementos imaginarios que los reales por el impulso que desarrollan. Se escribe cuando se encuentra solo con su madre y se propone fundar las bases de su sistema poético.

1954. Orígenes deja de publicarse por desacuerdo entre los editores. Tres años de silencio en la trayectoria lezamiana, trabajando en su sistema poético.

1957. Se publica "La expresión americana", con una visión señorial de nuestro mundo a través de una mirada que todo lo ve distante y que, regocijàndose en la proliferación sensual, barroca, parte de una exuberante grandeza propia y encuentra su destino en la tábula rasa de la grandeza universal, aunque sus manifestaciones están teñidas de enrevesados juegos y triquiñuelas. La primera línea de La expresión nos da el sentido de lo americano al postular: sólo lo difícil es estimulante. Es la dificultad para llegar a las esencias de ese mundo, su secreto, su atractivo, acaso, su razón de ser.

1958. Aparece su segundo libro de ensayos: Tratados en La Habana.

1959. Al triunfo de la Revolución. Lezama ocupa la dirección del Dpto. de

Literatura y publicaciones del Consejo Nacional de Cultura.

1960. Aparece el libro Dador. Sólo comprensible para el que posea una previa asimilación del sistema poético lezamiano. Aquí el poeta en el umbral de su

madurez, toma la posición de un espectador y contempla la vida como un gran ballet. Dador es un gran repaso a lo vivido. Un repaso necesario antes de acometer la obra definitiva.

En el período de 1959- 1962, el gran poeta ocupa el cargo de uno de los seis vicepresidentes del Unión de Artistas y Escritores de Cuba y pasa a trabajar como Asesor, en el Centro Cubano de Investigaciones Literarias.

* El 12 de septiembre de 1964. Lezama sufre una pérdida irreparable: la muerte de su madre.
* 1966 Aparece la primera edición completa de su obra maestra: Paradiso

El Betis a segunda división

El Betis a segunda división. Si es que no ganan ni en su casa. Pero de qué se quejan los jugadores si de 19 partidos en casa, solo ganó 4. Si todo era perder y empatar, así no se puede ser equipo de primera división. Les han dado el palo a los aficionados, que son quienen pagan el pato. No se puede jugar peor. Todos estos jugadores fuera, y empezar con un equipo con corazón verdiblanco. Lo lamento por los aficionado, pero sin equipo no se puede hacer nada. LO que no se puede es vender jugadores para ganar dinero. Algunos tienen club de fútbol para ganar dinero, caso de Lopera.

Florentino otra vez presidente del Real Madrid

¿A qué viene Florentino otra vez el Real Madrid, a hacer más dinero, ya tiene bastante?
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Florentino Pérez es el nuevo presidente del Real Madrid. Así lo proclamó en la madrugada del 1 de junio la Junta Electoral, dando por concluido el proceso electoral a la presidencia del Club. Será el segundo mandato para Florentino Pérez, que ya presidió el Club durante los años 2000 a 2006, años en los que la entidad vivió una profunda modernización y se instauró en la élite del fútbol mundial.

Florentino Pérez Rodríguez regresa a la presidencia del Real Madrid, Club que presidió en una primera etapa desde 2000 a 2006.

Florentino Pérez nació en Madrid el 8 de marzo de 1947. Casado y padres de tres hijos, es ingeniero por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad Politécnica de Madrid, en la que ejerció como profesor de Fundamentos Físicos de las Técnicas.

En el año 1994 se presentó por primera vez a las elecciones a la Presidencia del Real Madrid, en las que venció Ramón Mendoza. Sin embargo, el 16 de julio de 2000 logró su objetivo tras derrotar en las elecciones al hasta entonces presidente del Club, Lorenzo Sanz. En el verano del 2004, fue reelegido de forma abrumadora, con una mayoría casi absoluta en las urnas. Florentino Pérez dimitió de forma voluntaria el 27 de febrero de 2006.
A lo largo de los más de cinco años y medio que estuvo Florentino Pérez al frente de la Entidad, el Real Madrid vivió una profunda transformación en todos sus estamentos.

sábado, 30 de mayo de 2009

Entrevista a María Chana


MARÍA CHANA - Pintora
/Club Infornación, enero 2004

«Es fundamental diferenciar entre la creación y la vida»

Por ÁNGELES CÁCERES


La última entrevista fue en el Palas, ¿recuerda?

Perfectamente, en la terraza frente al mar.

Su pintura de entonces era dolora, tremenda; la de hoy está clarificada, como si se hubiera destilado en ella una nueva alegría.

Es difícil ser objetivo con uno mismo, sobre todo cuando se trata de arte que es lo menos objetivo que hay; no recuerdo exactamente, pero tengo idea de que era una obra más dura, en el sentido de que quizá había menos connotaciones figurativas; los esquemas de trabajo y la superficie del cuadro eran como mucho más netos, jugaba con planos fundamentalmente y los colores eran también más planos. Creo recordar que el cuadro estaba muy cerrado por los bordes.

Exacto: eran cuadros prisioneros.

Puede ser. Está claro que, trabajando con aquello por lo que casi todo el mundo me conoce, que son los rojos, eran mucho más dramáticos. Cualquier color depende de cómo lo trabajes y en qué contexto, pero sí creo que he ido soltando de alguna manera un cierto «miedo» a la normativa, digamos, pictórica. Quizá en la medida en que te vas haciendo mayor, no es que te hagas más dueño de tus recursos sino que te vas haciendo como más libre en el sentido de la expresión. No tienes que reivindicar tanto quién eres, aquello va apareciendo sin ningún esfuerzo, va estando ahí, y lo aceptas. Eso en pintura por supuesto que se refleja, no estoy hablando tanto de anecdotarios personales como puramente plásticos. Esas estructuras dentro del cuadro tan sumamente cerradas, jugando también bastante con grandes planos geométricos y al mismo tiempo con grandes superficies, se han ido contaminando. Ahora hay más elementos y más sugerentes, y ha ido habiendo una evolución de determinadas formas que en principio fundamentalmente eran para crear una arquitectura dentro del cuadro, y poco a poco se han ido soltando y convirtiendo en algo que en esta exposición son como sugerencias vegetales.

Incluso selváticas, es cierto.

Pero de una selva dulce. Los antiguos círculos, sencillamente por aplastamiento o alargamiento, se fueron transformando en otras manchas y devinieron en exposiciones anteriores en algo que semejaba pez, o ave. Siempre estamos jugando con esa ambigüedad en un lenguaje que antes era como más puramente pictórico, y ahora creo que hay elementos tan evidentes que ni yo misma me los puedo negar. Lo cual no quiere decir que yo construya ahora los cuadros menos que antes, o los piense menos, o cambie el concepto de una exposición. Pero la propia evolución te va llevando a ciertos sitios. Y, bueno, a lo mejor en lo personal también me siento más libre, menos condicionada; para construir unas cosas tienes ir dejando de lado otras. Son caminos y tú mismo te vas definiendo, el propio impulso de la pintura te va llevando.

Impulsos de libertad, eso es especialmente hermoso.

Lo que es evidente es que en esta exposición presento una pintura más vital, menos tenebrosa.
Tocada por la alegría. ¿Quiere eso decir que ahora es usted más feliz que antes?

La verdad es que no me lo he planteado; pero sí quiero contarte algo que tú vas a entender mejor que nadie. Hace algo más de un año murió de cáncer de pulmón un hermano mío al que adoraba: fue una etapa angustiosa, desde que se lo diagnosticaron. Yo tenía compromisos profesionales y no sabía ni cómo afrontarlos, estuve con él todo el tiempo que pude, mi vida estaba pendiente de aquel dolor. Hubo un cierto bajón en mi obra, no en el tono sino en los elementos, no sólo era oscurecer los colores, sino ensuciarlos.

Es natural: se le había ensuciado la vida.

Sí. Utilicé esos trucos que ya conoces para seguir en pie, aceptarlo, tratar de ser feliz y sobre todo hacer felices a los demás. Y luego he descubierto que ese tapón que te pone la vida, cuando estalla, te das cuenta de que es legítimo que vuelvas a ser feliz.

Más que legítimo, María. Es el legado que nos dejan los que se van: un legado de luz.

Y eso se refleja en la obra. Me ha servido para dar por lo menos tres pasos de golpe hacia la alegría de vivir. Ahora verás elementos como el uso de pequeños dorados; el uso de ciertos brillos, de ciertas lacas utilizándolas como color, se ha ido pasando a los dorados. Y ahí sí que hay como una cierta poética, religiosidad, no sé como llamarlo?

Por su nombre: llámelo amor.

Lo cierto es que lo he buscado como necesidad. Yo siempre he buscado que a mi pintura se pueda acceder directamente, sin tener que analizar demasiado, por lo menos al principio. Fíjate, algunas veces he pensado que sería interesante exponer, no los bocetos, sino todas esas obras que aparcas, que abandonas, en las que buscas y no acabas de encontrar.

Eso que luego se paga a precio de oro, como los originales llenos de tachones de un escritor.

Claro, todo lo que uno se niega a sí mismo, las trampas, las dudas.

Lo que dice Fabrice Melquiot de su obra es muy hermoso: interrogatorio al otoño, azafrán de los prados, tu boca en tres inviernos, cénit del lago? cuadros que miran y hacen temblar.

Es que yo, como títulos no sé poner, siempre pongo: pintura.

Deje las palabras a otros y siga pintando, no es menester más. Oiga, he visto a su marido quedarse fascinado ante cuadros suyos que ni conocía, ¿qué supone Fernando en relación a su obra?

A mi obra y a mí: muchísimo. Nosotros nos casamos jovencillos en el 72 y hemos crecido juntos como personas, afectivamente, intelectualmente, con todo lo que eso implica. En Fernando tengo apoyo, equilibrio, calor? Él es muy razonable y muy racionalista. Creo mucho en él y, además, somos complementarios; él me aporta su pragmatismo, sus pies en la tierra, siempre está a mi lado cuando necesito un ancla para no perderme en las nubes, algo a lo que soy muy dada por naturaleza. Que él pueda quedarse fascinado ante un cuadro mío después de más de treinta años juntos es realmente alentador. Y lo bueno es que nuestras trayectorias profesionales nunca se interfieren; a veces pasa tiempo sin ir por el estudio, no sabe qué estoy haciendo, y yo tengo una recompensa fantástica; el ver su mirada limpia, de descubrimiento? Yo ahí me leo, leo mi obra a través de su mirada y eso me sirve mucho, porque respeto y me fío de su criterio estético para saber dónde sí he acertado, dónde no? Es bonito, yo le doy a él una alegría y él me la da a mí.

En nuestra anterior entrevista usted me habló de una infancia feliz, cuatro hermanos, vacaciones en la sierra? ¿recuerda?

Cercedilla, claro. Siendo una niña de Madrid mi conocimiento del campo, o de lo que más se le pudiera parecer, se limitaba al Retiro y el Botánico, porque yo vivía en Atocha. Mis primeras ensoñaciones, a través de las lecturas y los cuentos, fundamentalmente eran en el Botánico. Así que en Cercedilla descubrí lo que eran las vacas, y las boñigas de las vacas, y la planta del cardo, y las moras y el color que te dejan cuando te manchas? ¡y los vilanos! Los vilanos eran fascinantes.

Como una metáfora de la vida, que cada vez que quieres cogerlos se te deshacen en las manos.

¡Sí, exactamente! ¿Y cómo se podría pintar eso, sin hacer realismo? Es como cuanto Antonio López intenta atrapar el tiempo, el devenir, el paso de la vida.

El sol del membrillo.

Y no puedes, es una frustración continua porque el presente al pasar un segundo ya es pasado. Los vilanos me parecían hermosísimos, eso de ni siquiera poder guardarlos en un botecito.

Sabe usted muy bien que la belleza se guarda en el corazón.

Claro. Así que son recuerdos preciosos, las vacaciones en familia, reencontrarnos con otras familias numerosísimas y llenas de niños, la libertad absoluta, eso de que te caes y te destrozas una pierna y no pasa nada porque las heridas dolían mucho menos. ¿Tú te acuerdas de aquellos telefonitos que hacíamos con cajas de cerillas?

Claro, y escuchar a través de la pared arrimando un vaso.

Y trasnochar; y hacer excursiones que, al ser pequeño, te parecen lejísimos; los olores del campo y de los animales; los sonidos, los ecos? todo eso que dentro de una ciudad lo desconoces.

Pero aunque su infancia sea madrileña María Chana es nuestra, ¿cuánto tiempo lleva aquí?

Veintiséis o veintisiete años porque David, mi hijo, tenía tres y va a cumplir treinta. Muchísimo tiempo, a mí me parece que llevo toda la vida en Alicante.

Y sin parar de pintar.

Efectivamente. Todos los días voy al estudio, mañana y tarde; y no me gusta que me interrumpa nadie cuando estoy pintando, eso me suele perturbar bastante.

Usted es de esos artistas que separan totalmente el ámbito de trabajo del familiar, según creo.

Sí, me parece fundamental diferenciar entre la creación y la vida, tener un espacio para cada una de las dos. Vivimos por la zona de El Cabo, y el estudio lo tengo en el barrio antiguo, en la calle Argensola.

Pues mucha tranquilidad no debe disfrutar para pintar, entre grúas y andamios.

Es un poco terrible, verdaderamente. Por el ruido, por el polvo que se mete por todas partes, y más en las casas antiguas como es la de mi estudio, con balcones que no cierran bien y cosas así. No son sólo las grúas, las zanjas y los martillazos sino las canciones de los albañiles, el barullo de la gente que sale de marcha, el ruido de los camiones de botellas? bueno, al final aprendes a abstraerte para poder trabajar, qué vas a hacer.

Ahora que en su obra renace la vegetalidad, ¿qué siente viendo que la ciudad la pierde?

A mí me parece terrible el dibujo, el croquis que se ha hecho de esta ciudad y que se agrava cada día con más y más cemento. Todo son paralelismos, grandes avenidas impersonales, no hay barrios diferenciados? pero eso es lo que diseñan los políticos.

Y los políticos, ya se sabe, no hacen caso ni a su madre.

Ni a su madre. Pero la gente los sigue votando. Mira, yo que todavía compro tabaco, y el pan y así cerca del estudio, oigo a la tendera quejarse todos los días. Pero luego llegan elecciones y en esos barrios sale mayoría de la derecha; oye, si no te gusta lo que hacen, ¿por qué los votáis?

A usted no parece haberle afectado la «travesía del desierto» a que han condenado a otros artistas «rojos» como Arcadi Blasco, ¿cómo ha logrado salvarse?

No lo sé; yo creo que los cambios políticos no me afectan tanto como a un escultor al que se le encarga obra pública por parte de las instituciones; las galerías y el público se mueven con más libertad. En cualquier caso todo el mundo sabe que yo soy una mujer de izquierdas; aunque yo creo que las izquierdas y las derechas en cierto modo han cambiado. Bueno, las derechas menos. Pero las izquierdas, una gran parte de ellas, se han contaminado mucho para ganarse a la gente.

Y un voto no vale una idea.

Yo entiendo que no se puede cambiar tanto. Y volviendo a lo que hablábamos de las zonas verdes, que deberían ser pequeñas islas de sosiego y lugares de encuentro, no hay más que una triste realidad: eso desaparece.

Nunca lloraremos bastante el Paseíto de Ramiro.

¡Nunca!. Lo seguiremos llorando con el muro del Raval y con todo lo demás que destruyan. Esta ciudad ha tenido varias oportunidades de enderezar eso y no se ha hecho: la están desgarrando. La están sacrificando por pura y dura especulación, no es verdad que la población crezca tanto, no hace falta construir tanto.

Y de las líneas culturales que se siguen, ¿qué opina? ¿Le gusta el Castillo de Santa Bárbara cuajadito de estatuas, por ejemplo?

Tú sabes muy bien lo que opino. Y yo tampoco subo al castillo, por no ver esas agresiones. Pero no puedo dejar de pasar por la Puerta del Mar, y cuando veo a los soldaditos me da un vuelco el estómago. No por lo que representan (que también, porque no es el lugar idóneo) sino por la nula calidad del monumento. Está claro que eso sólo le puede gustar al señor Trillo.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Mitología, de Fernando Cabrera Cantó

26/05/2009
Mitología, de Cabrera Cantó, centra la próxima conferencia de ‘Descubre una obra de arte en el MUBAG’
El pintor alcoyano Fernando Cabrera Cantó (1866-1937) será el protagonista de la serie Descubre una obra de arte en el MUBAG, que inicia el 3 de junio un ciclo dedicado a la belleza del cuerpo, coincidiendo con la exposición del MARQ sobre la Grecia antigua; el conferenciante Miguel Cereceda es profesor de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad Autónoma de Madrid.

El óleo sobre lienzo Mitología data de 1899 y tiene unas medidas de 205 x 140 cms.

Cabrera Cantó estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, donde conoció a Sorolla. Prosiguió sus estudios en Alcoy y Alicante con el maestro Lorenzo Casanova y en Madrid con Casto Plasencia. La pintura de su primera etapa era realista, de contenido social. En 1891 fue becado por la Diputación de Alicante para estudiar en Roma durante tres años. Participó en diversos certámenes y muestras, con importantes éxitos: Segunda Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1890, Segunda Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1892, Medalla en la Exposición de la Sociedad Económica de Amigos del País de Alicante, Encomienda de Isabel la Católica, Medalla de Plata en la Exposición Nacional de 1899, Medalla de Bronce de la Universidad de París en 1990, Mención Honorífica en el Salón de Artistas de París en 1902, Medalla de Oro en la Exposición Nacional de 1906, Medalla de Oro en la Exposición Universal de San Francisco y San Diego de 1915. Pintó retratos, personajes populares y costumbristas y escenas al aire libre, murales, obras religiosas y fue profesor de la Escuela de Artes y Oficios de Alcoy.

El profesor Miguel Cereceda es miembro de la Junta Directiva del Círculo de Bellas Artes de Madrid, crítico de arte en el diario ABC y profesor invitado en la Universidad de Potsdam (Alemania). Ha publicado los libros El lenguaje y el deseo (1992); Kant: el uso teórico y el uso práctico de la razón (1992), El origen de la mujer sujeto (1996), Hacia un nuevo clasicismo. Veinte años de escultura española (1999), Desesculturas (2002), El Barco del Arte (2005), Problemas del arte contemporáne@ (2006), ha participado en volúmenes colectivos sobre Arte y Estética. Ha escrito textos en catálogos y revistas y ha sido comisario de numerosas exposiciones, entre las que cabe destacar “Veinte años de escultura española” (1999) y “Desesculturas” (2002).

La conferencia, en la que estára expuesto el original del lienzo, comenzará a las 20 horas en el MUBAG (calle Gravina, 13-15) de Alicante.

Fue profesor de Gastón Castelló.

CATALOGACIÓN FONDOS IDELFONSO CASES

CATALOGADOS MÁS DE 180 DISCOS, CEDÉS Y VÍDEOS, 500 ARTÍCULOS Y 10 TESIS DOCTORALES SOBRE MIGUEL HERNÁNDEZ DONADAS A LA FUNDACIÓN POR EL ORIOLANO ILDEFONSO CASES
25 de Mayo de 2009

Ha concluido la catalogación del fondo relacionado con Miguel Hernández donado recientemente por el profesor y coleccionista oriolano Ildefonso Cases a la Fundación. Entre los materiales más interesantes destacan 26 cassettes, con versiones musicadas de textos del poeta a cargo de Heidi Igualada, Toyo Gabarrús, Paco Curto, Mariano Soto, Jorge Gavaldá, Coral Ciudad de Motril, Coral Salvé de Laredo, Salvador Bacarisse, Elvira Checa e Iñaki Gabilondo.

También se incluye entre el legado donado 3 discos de 33 rpm de Laventa, Manolo Sanlúcar y Jarcha; y 24 discos de 45 rpm de Adolfo Celdrán, Rocío de Lopera, Ismael, Elisa Serna, Manuel Gerena, Víctor Manuel, Carlos Cano, Soledad Bravo, Cantores de Híspalis, Manolo Carrasco, Paco Moyano, Víctor Jara, Jarcha, Joan Manuel Serrat, Lole y Manuel, Manolo Sanlúcar y José Menese.

En cuanto a cedés, figuran 121 ejemplares, de Andrés Caparrós, Joan Manuel Serrat, Nana Mouskori, Manuel García Morante, Manolo Escobar, El Cabrero, María Lavalle, Cristóbal Halffter, Morente, Ángel Barja, Miguel Rivera, Hierba del Campo, Coral Andrés Segovia, Lucecita (Puerto Rico), Grana y Fronda (Bolivia), Alejandro Oliva (Argentina), Grupo Claroscuros de Burgos, Tus Vecinos (Barcelona), Cantos de resistencia española (vol. I), Coro Popular Jabalón, Camarón de la Isla, Héroes del Silencio, Luis Pastor, Amancio Prada, Mocedades, Gipuzkoako Gazteen Abebatza (Coro de Jóvenes de Guipúzcoa), Inti-Illimani (Chile), Ángel López Artiga, La Barbería del Sur, Olimareños (Uruguay), Paco Valladares, Navajita Plateá, Paco Ibáñez, Pata Negra, Reincidentes, Carmen Linares, Diego Carrasco, Coro del Instituto de Bachillerato Pedro Ibarra de Elche, Alberto Cortez, Carlos Bernal, Solipalma (dúo de Uruguay), Ángel Parra (Chile), Jorge Cafrune, María Eva Albistur (Argentina), Sintineddi (Córcega), Salako de Córdoba, Joan Baez, Julio Núñez, Coral San Ignacio de San Sebastián, Pepe Sueros, Entre Olivares, Juan Reverte, Papel de Música, José María García Laborda, Tito Duarte, Aurora Sánchez Sousa, Coral Polifónica de Alcorcón, Manco Inca (Italia), Alberto Escobar (Estados Unidos), Elisa Belmonte (Albacete), Grupo La Palestra (Segovia), Aliki Kagaloglou, Los Parrandboleros, Julia Martínez y Julio Núñez (recitadores), Luis Rodríguez de la Robla y Braña, Costas Cotsiolis y Curro Piñana.

En total, 174 referencias musicales que pasarán a engrosar el futuro Archivo Audiovisual hernandiano.

En el apartado de audiovisuales, destacan 7 vídeos: “Vigilia Poético-Musical en homenaje a Miguel Hernández” (Teatro Circo de Orihuela, 18 de octubre de 1998), Recital de los niños yunteros (Madrid, Sala Triángulo, junio de 2002), “Con Miguel Hernández en Orihuela”, de Víctor Casaus, “Bajo la noche lunar”, de Lourdes Prieto, “Imagen de su huella” y “Yo canto” (Adolfo Celdrán).



Además de esta importante aportación, que convierte a la discoteca donada por el estudioso hernandiano Ildefonso Cases en una de las más importantes especializadas en el poeta de Orihuela, entre los documentos más interesantes de su legado figuran 5 carpetas con alrededor de 150 fotocopias de artículos de prensa y revistas de los años 80 y 90, principalmente; y 5 clasificadores con fotocopias, encuadernadas, de artículos de prensa y revistas sobre el poeta, con alrededor de 350 fotocopias de otros tantos artículos. Un total de 500 artículos sobre Miguel Hernández de revistas académicas americanas y españolas, algunas de ellas difíciles de localizar.



El fondo del profesor Ildefonso Cases también conserva 10 tesis doctorales americanas sobre Miguel Hernández, difíciles de localizar, y que enriquecerán el archivo documental de la Fundación: “El sino sangriento: estudio temático en la poesía de Miguel Hernández”, de Arturo Pérez (1970); “The social poetry of Miguel Hernández”, de Daniel Anthony Williams (1971); “El patetismo en la poesía de Miguel Hernández”, de Nora Jacquez Weiser (1976); “The sheperd of death. The Pastoral Design in the Work of Miguel Hernández”, de George W. Rose (1977); “Life experiences as a poetic element in the works of Miguel Hernández”, de Odón Betanzos (1981); “La prosa de guerra de Miguel Hernández: ideología y retórica”, de Rei Berroa (1983); “La cosmovisión de Miguel Hernández”, de Margarita Díaz Hendrickson (1983); “Miguel Hernández: From Golden Age mystery play to a drama of revolutionary allegory”, de Joan Marshall (1983); “Vivencia, emoción y mito en la poesía de Miguel Hernández”, de Luz Nereida Pérez (1985); y “Acercamiento semiótico para el estudio y análisis del texto “Quién te ha visto, quién te ve y sombra de lo que eras” de Miguel Hernández”, de Aída Castañar-Martínez (1994).

Concentracion casa de Vicente Aleixandre

CONCENTRACIÓN FRENTE AL MINISTERIO DE CULTURA

Hacemos un llamamiento para que todos los amigos, fans, amantes, lectores, del poeta premio nobel Vicente Aleixandre
acudáis el martes 9 de junio a las 18.30 horas a la concentración que
tendrá lugar frente al Ministerio de Cultura, plaza del Rey, 1, en Madrid (españa)

bajo el lema

“Salvemos la casa de Vicente Aleixandre. Salvemos la casa de
la poesía”. Porque la quieren demoler. Y esta casa es todo un símbolo cultural.

En nuestra página web www.vicentealeixandre.es
hemos añadido la convocatoria y agradeceríamos que los que tengáis pensado acudir nos
enviéis un correo electrónico a esta dirección para hacer una estimación
de la asistencia.

Por favor, pasadlo. Muchas gracias.

Saludos
ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE VICENTE ALEIXANDRE
MADRID ESPAÑA

lunes, 25 de mayo de 2009

Cuadro de Gia

71 aniversario del bombardeo de Alicante

Hoy es el 71 aniversario del bombardeo del Mercado Central de Alinante. 25 de mayo de 1938, por la aviación italiana, aliada de Franco. Hubo 270 muertos. Una efemériq eu han olvidado los medios de comunicación alicantinos, porque politicamente no toca, sin embargo, la memoria historica debe recordarlo Más informaci en Alicante vivo

domingo, 24 de mayo de 2009

Brenan, memoria personal de España

Brenan, memoria personal de España
Conversador nato y escritor curioso, el hispanista británico Gerald Brenan supo congeniar con los españoles, que acabaron viéndolo como uno de los suyos. Ahora se publican algunas de sus obras inéditas

CARLOS PRANGER 23/05/2009 EL PAÍS


Con la aparición de El señor del castillo -la primera de una serie de obras inéditas que publicará la editorial Alfama-, el hispanista Gerald Brenan vuelve a estar de actualidad. Pasados ya 22 años desde su muerte, cabe preguntarse por la vigencia de su obra y sobre la relación que mantuvo con España, lugar donde se forjó como escritor.

La noticia en otros webs

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Leer al historiador es un recorrido preciso por la etapa reciente de nuestro país

Su reacción ante el horror de la Guerra Civil fue un trabajo de cinco años, 'El laberinto español'

A Gerald Brenan puede considerársele como uno de los grandes exponentes de un género literario popularizado por los escritores románticos: especular sobre un país ajeno. Al escritor foráneo se le otorga un punto de vista más válido y objetivo, puesto que se asume que no está involucrado emocionalmente con el país sobre el que escribe. España ha sido uno de los epicentros inspiradores de esta corriente literaria. Los dos grandes ejemplos procedentes del Reino Unido son Richard Ford y George Borrow, y de Estados Unidos, Ernest Hemingway. Todos son interesantes, pero fueron meros observadores, presenciaron los acontecimientos desde la barrera.

Por el contrario, Brenan no se limitó a la mera observación, su acercamiento fue más arriesgado e intuitivo, y a juzgar por el respeto que se ganó entre los españoles, no del todo equivocado.

Sin embargo, esa relación tan especial con España comenzó años antes de pisar suelo español. "Cualquiera que se plantee como modo de vida el ideal de 'todo o nada', está siguiendo, sea o no consciente de ello, un camino que discurre paralelo al trazado por los santos". Estas palabras escritas por Gerald Brenan con apenas 18 años están recogidas en el primer volumen de su autobiografía, Una vida propia. Embebido por sus lecturas obsesivas de Teresa de Jesús y Juan de la Cruz, Brenan se había creado la imagen de un país, España, dentro de sí mismo, mucho antes de visitarlo.

Llegó a España después de la Primera Guerra Mundial, a finales de 1919. Era un lugar barato y con buen clima, el lugar idóneo para mejorar su formación intelectual, para empaparse de conocimiento por medio de la lectura. Su intención era continuar viaje hacia el Oriente.

Se instaló en Yegen, un pueblo de la Alpujarra granadina que describe en Al sur de Granada. En una entrevista recogida en la revista Litoral (1985), Brenan le describe a Eduardo Castro lo que significó esta experiencia: "Vine a Andalucía como se va a una universidad, pero sin clases ni profesores ni más compañeros que mis propios libros. Por supuesto, no podía imaginarme que terminaría quedándome aquí para casi toda mi vida".

Encontrar a un escritor, como Brenan, que escriba con tanta profundidad sobre un país ajeno, y que aglutine temas tan diversos como su historia, su literatura y sus gentes, no es frecuente. Llegaría como autor, pero también como persona, a identificarse con un país extraño y diferente por completo al suyo.

Su infancia y los años de escuela, unidos a las difíciles relaciones con su padre, hicieron a Brenan retirarse en sí mismo. Ansiaba escribir, pero le daba miedo exponerse, mostrarse. Fue en España donde Brenan dio rienda suelta a su talento literario. Sintiéndose seguro en la distancia, comenzó a escribir de verdad, sin cortapisas.

Este proceso latente se inició en Yegen y eclosionó con el estallido de la Guerra Civil española; su reacción ante el horror fue un trabajo de cinco años, El laberinto español, aclamado por igual por crítica y público. Había nacido el gran escritor. No es casualidad que sus mejores escritos tengan por tema a España y los españoles.

Leer a Brenan es un recorrido preciso por la historia reciente de nuestro país. Observó de primera mano el tránsito de España pobre y rural de los años veinte, pasando por los años oscuros de la dictadura de Franco, hasta la aparición de los aires de esperanza que trajo la democracia. Hombre de vida azarosa, y mejor escritor, es autor de obras capitales en el conocimiento de la literatura, la historia o la etnografía de España como son Historia de la literatura del pueblo español, La copla popular española, La faz de España, El laberinto español o Al sur de Granada; junto con biografías como San Juan de la Cruz, o sendos volúmenes autobiográficos como Una vida propia y Memoria personal.

La relación personal de Brenan con España es comparable con la del biógrafo con el biografiado. El biógrafo termina dejando su impronta sobre la persona de la que escribe. España y su complejidad es el reflejo de la propia complejidad de Brenan. "Dentro de cada español descansa un derviche confuso, un genio de inmenso poder aprisionado en una botella, lo que García Lorca llama un duende, al que le encantaría liberar si fuera posible", escribe Brenan en su introducción a La copla popular española.

Las intuiciones y observaciones de Brenan sobre España y los españoles, como pueden ser el orgullo, la impaciencia, el optimismo exagerado, la cólera ante la frustración etcétera, no tienen todas que ser correctas, son de un origen muy profundo, y muy próximo al propio Brenan persona.

Es verdad que ciertas opiniones y algunas de las descripciones que aparecen en sus libros pueden circunscribirse a una tradición romántica. Además, el propio Brenan siempre se consideró un romántico y fue lector acérrimo de los libros de Borrow y Ford, llenos de campesinos, bandoleros, paisajes pintorescos, gitanos, flamenco etcétera. Pero no siempre una cierta visión romántica tiene que ser desacertada. Es más, hace que el escritor se involucre emocionalmente y haga el tema suyo.

Por otra parte, Brenan nunca se cortó a la hora de criticar a los españoles. "España es pródiga en hombres que creen ellos solos ser capaces de alumbrar el manantial puro de las tradiciones nacionales y proyectarlo hacia el futuro. Todos los que no estén de acuerdo con ellos son necesariamente perversos y, en consecuencia, han de ser aplastados", escribe Brenan en El laberinto español.

Instintivamente descubrió que una parte de los españoles y él compartían una misma alma. "El alma española es un castillo fronterizo, adaptado para la defensa y para la ofensiva en territorio hostil: la soberbia, o el orgullo, sumados a una eterna suspicacia, son sus cualidades más inveteradas, junto a la desconfianza de todo lo que no sean su destreza y sus propias armas. No obstante, lo que percibe la guarnición a todas horas es soledad", escribió Brenan. Por tanto, el tópico de la religión, el realismo extremo de su literatura, la fuerza tiránica de los sentidos, según Brenan, forzaban a la aridez de imaginación, a la preocupación obsesiva por el dolor y la muerte; pero, por encima de todo, abocaba al orgullo desmedido que implicaba que nada estaba a la altura. "Así son los españoles en todas partes. Son hombres sin conflictos. Creen que siempre tienen razón, hagan lo que hagan, y esta convicción los dota de mayor vitalidad", escribe Brenan en La faz de España.

Gerald Brenan era un conversador nato y un escritor de una curiosidad inusitada. Esas cualidades, que terminaron de explotar en España, forjaron un escritor de estilo vivaz y preciso, cuyos textos están regados de feraces generalizaciones que espolean la imaginación del lector. "Para la mente española supone un placer ascético el ver las cosas llevadas a sus últimas consecuencias", de modo tal que "la meta del hombre está más allá de la razón, en el desconcierto de la razón".

España, la suya, la del "todo o nada", era un país que le fascinaba, aunque nunca fue ni se sintió español, ni siquiera se nacionalizó y siguió siendo muy inglés y perteneciente a su clase social. Pero, al final, con su estilo personal y entrañable, mezcla de inteligencia y sensibilidad, cautivó al pueblo sobre el que tanto y tan bien había escrito. Supo congeniar con los españoles, que lo veían como uno de los suyos. Como bien dice su lápida, que se encuentra en el Cementerio Inglés de Málaga: "Gerald Brenan. Escritor inglés. Amigo de España".

Carlos Pranger es custodio del AEGB (Archivo Español de Gerald Brenan).

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