lunes, 26 de enero de 2009

"Un garbanzo negro y dos poemas", Por Ramón Fernández


Tres poemas de la serie "A las cosas insignficantes" que pertenece al libro "Desolación sin nombre", de Ramón Fernández Palmeral. Leídos en Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Alicante 2004

domingo, 25 de enero de 2009

Perito en sueños/ José Luis Ferris


JOSÉ LUIS FERRIS
INFORMACION. 25-01-2009

El pasado 20 de enero el mundo celebraba la jura del nuevo presidente del los Estado Unidos, Barack Obama, y los alicantinos despedíamos con emoción de amigo al maestro de las ondas, Vicente Hipólito, tras años y años liderando la información local en la Cadena SER.


El pasado 20 de enero el mundo celebraba la jura del nuevo presidente del los Estado Unidos, Barack Obama, y los alicantinos despedíamos con emoción de amigo al maestro de las ondas, Vicente Hipólito, tras años y años liderando la información local en la Cadena SER. Sin embargo, a todos se nos pasó por alto un hecho aparentemente baladí (pero no menos curioso) que hace setenta y seis años colmó las expectativas de un joven aspirante a poeta.
El 20 de enero de 1933, en los talleres tipográficos del diario "La Verdad" de Murcia, se concluyó la edición del primer libro de un muchacho de Orihuela que soñaba con ser poeta laureado. Aquella obra titulada "Perito en lunas" significaba mucho para su autor, un joven con ansias de mundo, de universo y de palabras en vuelo. Se llamaba Miguel Hernández Gilabert.
Intentemos imaginar ahora su rostro cuando tuvo aquel libro entre las manos, el primer ejemplar con sus versos en letra de molde, sus poemas recogidos en un fajo de hojas encuadernadas, cosidas con hilo vegetal en cuadernillos de 16 páginas y encolados a un lomo rústico y humilde de cartón de escaso gramaje. Aquella obra, en formato de cuarto mayor, era tan rudimentaria como el propio poeta y, sin embargo, apuntaba hacia un paisaje de glorias deseadas, de reconocimiento entre los grandes. Allí estaba materialmente su obra, con prólogo de Ramón Sijé, por supuesto, y un retrato del autor a carboncillo realizado por Rafael González Sáenz, profesor de Dibujo en el Instituto "Gabriel Miró" de Orihuela.
Un mes antes, a comienzos de diciembre de 1932, Miguel había acudido a la redacción de "La Verdad" para firmar el contrato de su obra junto a dos avalistas: el abogado José Martínez Arenas y el canónigo Luis Almarcha (no nos engañemos, eran los poetas quienes corrían inicialmente con los gastos de sus libros). Fue el capellán quien aportó de su bolsillo las cuatrocientas veinticinco pesetas de la edición, "aunque se convino -como señala Martínez Arenas- que Miguel lo reembolsaría cuando pudiera, lo que él trató de hacer más tarde, sin que don Luis aceptara...".
Se imprimieron trescientos ejemplares y sabemos el esfuerzo que debió de suponer para el autor dejar en sólo 42 poemas el amplio material que había recopilado en los últimos meses entre composiciones de una extensión considerable y piezas breves de ocho o diez versos. El caso es que el producto final fue aquel libro homogéneo compuesto exclusivamente de octavas reales que mantenía el hermetismo y el enigma de esa poesía en la que creía ciegamente Miguel en esa etapa de su vida.
Los poemas, dentro de su opacidad y su misterio, figuraban sin título que desvelase su realidad o que ofreciera una clave de lectura. La versión, sin embargo, que conocemos de esta obra sí recoge las composiciones encabezadas con título, y ello se debe al hallazgo de un ejemplar anotado por un lector, Federico Andreu Riera, conocido de Miguel, quien le pidió al poeta una aclaración a cada una de las octava. Hernández no tuvo inconveniente en ir dictándole, como un acertijo, la solución y la referencia explícita a la que aludía el poema.
En opinión de Juan Cano Ballesta, es en esta obra primera donde "el rudo pastor-cabrero (tenía veintidós años) sale victorioso de la prueba, ofreciéndonos en un supremo esfuerzo de superación, no un manojo de extravagancias barrocas lejos de toda realidad, sino un conjunto de elementos contemporáneos en bouquet gongorino". Si hay algo que, en efecto, diferencia el neogongorismo de "Perito en lunas" de otras recreaciones culteranas como "Cal y Canto" de Rafael Alberti o ciertas obras de "Gerardo Diego", es el material metafórico empleado por Hernández, que lejos ya de temas e imágenes de origen fabuloso, conectan con su vida más cercana, con su tierra, su paisaje, con las vibraciones de su mundo cotidiano.
Conviene finalmente recordar al lector que "Perito en lunas" no ha alcanzado todavía, setenta y seis años después, la consideración que merece, como tampoco la profunda lectura que exige un poeta tan exhaustivo como ya apuntaba a ser Miguel.
Dentro de nada celebraremos su centenario y momento habrá de poner las cosas en su sitio.

MÁS SOBRE "PERITO EN LUNAS"

"Poemas Paradisiacos" de Vicente Aleixandre


Poemas del Premio Nobel de Literatura Vicente Aleixandre de 1977, de la Generacion del 27. Recita Ramón Fernández "Palmeral". Enero 2009

sábado, 24 de enero de 2009

Poema de Elizabeth Alexander, en español recita Ramón Fernández


Poema "Cantico para el día" leído por Elizabeth Alexander en la toma de posesión de Barack Obama en Washington el 20 de enero 2009. Traducido por Armando Ibarra Racines, recita Ramón Fernández. Edición sin ánimo de lucro. En You Tube. Es la primera versión en español.

Por Elizabeth Alexander

(Traducción y subtitulación: Armando Ibarra Racines)


Todos los días los afanes nos cautivan,
pasamos de largo a los otros, mirándolos
o sin mirarlos, a punto de hablarles o hablando.

Alrededor todo es ruido. Alrededor, todo es
ruido y abrojos, espinas y estrépito,
todos los ancestros en nuestras lenguas.

Alguien cose un dobladillo, remienda
un uniforme roto, parcha una llanta,
restaurando aquello que precisa reparación.

Alguien busca la música en alguna lado,
con cucharas de palo sobre un barril metálico,
con violoncelo, altoparlante, armónica, voz.

Una mujer espera el autobús con su hijo.
Un labrador examina el voluble firmamento.
Un maestro dice: saquen los lápices. Comiencen.

Encontramos a los otros en las palabras, palabras
mordaces o afectuosas, susurradas o declamadas,
palabras que se evalúan, y se revalúan.


Recorremos vías polvorientas y autopistas que indican
la determinación de algunos, y la de otros que dicen
necesito ver qué hay al otro lado.

Sé que después en el camino hay algo mejor.
Nos urge hallar un lugar donde nos sintamos a salvo.

Entramos en aquello que aún no podemos ver.
Que se diga con franqueza: muchos murieron por este día.

Cantemos los nombres de los muertos que nos trajeron aquí,
que colocaron los rieles del tren, levantaron los puentes,
recolectaron el algodón y la lechuga, construyeron
palmo a palmo los edificios relucientes
que luego mantendrían limpios, allí dentro trabajaron.

Alabanzas para el esfuerzo, cántico para el día.
alabanzas para todos los carteles hechos a mano,
para las conjeturas en las mesas de la cocina.

Algunos viven de acuerdo con ama a tu prójimo como a tí mismo,
otros anteponen no hacer daño, o no quedarse con más
de lo necesario. ¿Qué tal que amor fuera la palabra más poderosa?


Amor que supere lo conyugal, lo filial, lo nacional,
amor que irradie una oleada de claridades,
amor que no se prevenga contra el sufrimiento.


En el nítido brillo del día, en este cielo de invierno,
cualquier cosa se puede lograr, iniciar cualquier oración.
En el umbral, sobre el reborde, en la cúspide,
cántico para avanzar dentro de dicha claridad.


Poema leído por la poeta Elizabeth Alexander en la toma de posesión de Barack Obama,

Presidente # 44 de Los Estados Unidos de Norteamérica, enero 20, 2009.

viernes, 23 de enero de 2009

Juan Sansano en la vida de Miguel Hernández

Juan Sansano en la vida de Miguel Hernández
DIARIO INFORMACIÓN
7-12-2007
Manuel Parra Pozuelo

Fugazmente pasó Juan Sansano por la vida de Miguel, pero su presencia en ella, aunque breve, no deja de ser reseñable y significativa.
La primera vez que su nombre aparece en letra impresa en nuestra ciudad es en el periódico del que era director y propietario Juan Sansano, también poeta y paisano de Miguel Hernández , que cuando apadrina al que denomina joven promesa, ha publicado ya dos libros de versos, prologados por el también orlecitano Justo García Soriano y por Salvador Rueda , conocido y prestigioso maestro de modernistas.
El olfato periodístico y la capacidad de anticipación de Sansano que ya en el primer texto en el que presenta a Miguel y que publicó en el día 15 de octubre de 1930, en una sección titulada «Por las rutas humildes» y subtitulada «Miguel Hernández, el pastor poeta orlecitano», le permiten utilizar la expresión que, acuñada por el periodista, fue la que designó a Miguel a lo largo de su vida. En el mismo recuadro se incluye un poema de Miguel titulado «La bendita tierra», en el que el joven poeta corresponde al aprecio y la estimación que le muestra Juan Sansano, con la dedicatoria del poema en la que le llama «eminentísimo poeta». También como muestra de su agradecimiento escribió Miguel otros tres poemas dedicados a su mentor.
En los momentos en los que Miguel Hernández escribió esos poemas no sólo sus presupuestos estéticos coincidían con los de Sansano sino que sus posiciones ideológicas eran, al menos, compartibles con los suyas, puesto que también otros personajes, como don Luis Almarcha y Ramón Sijé que también se relacionan con el joven poeta se ubicaban en ámbitos propios de la derecha o de la extrema derecha. Miguel Hernández no tenía, entonces, una adscripción ideológica ni política especifica y llegó a afirmar que se sentía fascista y comunista, expresando así su indefinición, quizá también causada por su ausencia de información y de referentes históricos asumidos personalmente.
En 1933, cuando Miguel ya ha publicado «Perito en lunas», que vio la luz el 20 de enero de 1933, y había regresado de su primer viaje a Madrid, que tuvo lugar entre el 2 de diciembre de 1931 y el 15 de mayo de 1932, está empezando a adquirir una personalidad definida, tal como deduce acertadamente José Luis Ferris , en su libro «Miguel Hernández. Pasión, cárcel y muerte de un poeta», de la carta que dirige a Juan Sansano en marzo de ese año, en la que afirma: «Ahí en Alicante se han quedado respecto a la poesía, como respecto a otras cosas, en Campoamor». El entorno en el que se movía el director de «El día no era precisamente progresista», en las elecciones municipales del 12 de febrero del año 1931, que dieron lugar a la Segunda Republica, don Juan Sansano se había presentado en una candidatura junto a un representante del circulo católico y los continuos ataques de su periódico al régimen republicano fueron la causa de que el día 20 de febrero de 1936, una multitud asaltó las instalaciones de su periódico, comenzando para él un periodo de contrariedades que se extendió a lo largo de la guerra.
Con la victoria de las tropas franquistas y de las tesis que había propugnado, Juan Sansano fue normado delegado de Prensa de Falange e incluso dirigió, aunque muy brevemente, el periódico Arriba.
Las iniciales coincidencias estéticas quedaron muy pronto olvidadas, Miguel evolucionó hacia paramentos de la poesía más actualizada y valiosa, y se posicionó ideológicamente en posiciones antagónicas a las de Juan Sansano, que posibilitaron su coincidencia con los paramentos estéticos y políticos de los vencedores en la contienda civil. Juan Sansano obtendría, tras la guerra, numerosos galardones poéticos y organizaría los juegos florales celebrados en Alicante en 1941, mientras Miguel Hernández estaba encerrado en las cárceles franquistas en las que moriría en 1942, aunque, tal como su protector presagió, su nombre figura en todas las historias de la poesía española y sus versos se incluyen en todas las antologías, mientras que a Juan Sansano sólo se le recuerda por su relación con aquel que murió encarcelado de modo tan injustificable y cruel, y tan cerca, físicamente, aunque tan alejado, política y estéticamente, de su primer valedor, que era, en aquel momento, reconocido y apreciado.
Manuel Parra Pozuelo

Poesía Plástica en Calpe



Exposición de "Poesía Plastica" de Harmonie Botella, el 11 de febrero a las 20 horas en la Casa de Cultura de Calpe.

A mi primo palestino *

Plegaria en soneto a mi primo palestino *

Se erizaron las arengas para gritar

¡Guerra!, y la tierra escupió el exordio

y en garrotes de muerte y fratricidio,

un río de sangre nos cubrió al despertar.

¡Ay, vida! Marte en su blindado militar…

La oscura corrupción y el homicidio…

Mis manos médicas en un presidio…

Mis poemas que te pretenden invitar...

¡Ay, hermano! donde estés y residas

con raza, credo, mapas con heridas,

o aquella sombra que nos enemista

¿Cómo subiremos la nueva cuesta?

Los rayos de luz, la paz humanista,

nuestras ternuras tanto lastimadas..?

*Ernesto Kahan © Enero 12, 2009 *

"Amada Alicante", por Ramón Fernández


"1.-Amada Alicante", es la primera de una serie de cartas melancólicas y romanticas que empecé a escrir en 1995, en el siglo pasado, dedicadas a nuestra mediterránea cuidad de Alicante. Autor y realización Ramón Fernández "Palmeral". Enero 2009.

IR A "CARTAS A ALICANTE"

jueves, 22 de enero de 2009

"A las Brigadas Internacionales" de Rafael Alberti, 1936


El poema "A las Brigadas Internacionales", lo escribío Rafael Alberti en diciembre de 1936 e Madrid, se publicó en "Poetas en la España leal". Recita Ramón Fernández

"Caminos", Baeza, de Antonio Machado. Recita Ramón Fernández


Machado llegó viudo a Baeza procedente de Soria, en el otoño de 1912, esbrió "Caminos". Recita Ramón Fernández Palmeral

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