domingo, 6 de abril de 2008

La decadencia de EE.UU.

La decadencia de EE.UU.

Por Ramón Fernández

Cierto es que después de las ambiciones imperialistas del incalificable George Bush, los Estados Unidos de América (USA) lo va a pagar bien caro, han entrado en una recesión económica de la que no se sale con facilidad, y durante este periodo de vacas flacas otros aprovecharán para fortalecerse, caso de Europa y Asia.

El profesor Felipe Fernández-Armesto, dice en El Mundo (05-04.08, pág. 8) “Los estadounidenses tienen ideas muy abstractas de sí mismos que proceden de la Ilustración europea. Cosas como justicia, la libertad y la democracia están grabadas en el corazón”. Cuestiones inalienables que no respeta su propio gobierno. El “sueño americano”, como país de las oportunidades, se ha quedado solamente en eso, en un sueño, como el sueño de Martin Luther King, la que asesinaron hace ahora 40 años, por tener un sueño de igualdad para los hombres y mujeres de color en ese país.

Poco a poco se ve cómo sus propuestas internacionales no se aceptan en la OTAN, que sus argumentos en la guerra contra Iraq fue un engaño, que su moneda baja respeto al Euro, cda vez tiene más parados. Uno de los males de Estados Unidos, en un mundo global, elástico y en equilibrio de los mercados, es su anquilosamiento del sistema económico, social, multicultural, sin cultura propia, con gran capacidad de autoengaño e hipocresía.

BILINGÚISMO:

Una de las formas inmediatas de enriquecimiento interno empezaría por el bilingüismo oficial, es decir, que coexistan en EE.UU. dos idiomas oficiales: inglés y español. Esto no quiere decir que los angloparlantes norteamerinacos tenga que aprender español, que de hecho casi todos los empresarios y hombres de negocio, y presidentes lo hablan. El español en EE.UU. no debe ser privilegio de unos cuantos. De esta forma aumentaría la comunicación y el conocimiento (o preparación técnica) de los hispanos, caería la marginación cutural y el boicot a los no “anglos”. Respeto a la multicultura y a la vez conocimeinto de todos de la Constitución y de las leyes.

En España, hace años y gracias a la industria del turismo, comprendió que era necesario el "arma idiomática del inglés", y hoy en días la mayoría de sus jóvenes hablan dos idiomas: español e inglés, y esto ha hecho que el “elástico de la comunicación” sea más amplio y poderoso. Muchos periódicos que se publican en la Costa del Sol son bilingües e incluso, algunos ayuntamientos publican sus bandos en los dos idiomas. Algún día en España se aceptará también el inglés como idioma oficial, porque son millones los europeos, extranjeros o inmigrantes que residen en nuestro país, a los que no se le puede ignorar. Esto no se puede parar y hay que ser realista en un mundo industrial y globalizados, los cambios demograficos están ya aquí. Hay dos caminos para progresar, ser abiertos y elásticos o hacerse la vieja aveztrus.

ECONOMÍA:

Aquellos que creyeron en la colonización y en la explotación de la materias primas de los países explotados, aun piensan que es el camino más corrector para progresar como apropiarse del petrñóleo de los demás. Sin embargo, parece ser que la idea de un comercio más próspero consiste en invertir en nuevas tecnologías, acuerdos aduaneros flexibles y capacidad de gestión global. Pero sobre todo más transparecia bancaria, eliminación de tanto reglamento excesivo.

EL BOLSILLO DEL CIUDADANO SE RESIENTE...

EL BOLSILLO DEL CIUDADANO SE RESIENTE, AÚN MÁS, Y YA CABALGA SOBRE LA GRUPA, LA HUMILDAD Y LA PENURIA DE LA PROPIA SUBSISTENCIA FAMILIAR.

Uno de los principales problemas que arrastrare a la clase obrera de antaño pudiera devenir de la carencia económica de trabajadores en paro, por diferencia de tutoría sobre bienes productivos y por la consiguiente falta de subsistencia que derivaría de la inexistencia de ingresos con cuales mantener al conjunto familiar. En contrario, cualquier obrero que libremente hubiera ejercitado y aprovechado el esfuerzo a través del trabajo, aun mal renumerado en aquella época, en buen número hubieran tenido disponibilidad económica, social y administrativa para adquirir una vivienda; y en multitud de casos también una pequeña parcela rural que tras años de esfuerzo y sacrificio hubieran disfrutado entre ocio, diversión y bienestar con el conjunto familiar. Hoy, en cambio, ni con trabajo, ni con esfuerzo, ni con sudor, ni a bofetada limpia o a dentellada de buen chusquero podría un asalariado alcanzar la necesaria cantidad de euros que nos habrían de garantizar un acceso digno, o simplemente alcanzable a la vivienda en dignidad de mercado. Ni tampoco nos garantiza un mero alcance alimentario para el futuro más inmediato porque la carestía de la vida, aunada a los inalcanzables precios del carburante doméstico e industrial y a la no menos espeluznante crecida de los intereses financieros; así como a la tremenda caída de multitud de sectores productivo-industriales que se han visto arrastrados por la quiebra de la construcción, aunado a la frialdad de las grandes multinacionales, nos imposibilitará el ejercicio de desprender los alimentos del estante del mercado, con cuales asegurar la propia subsistencia gastronómica, social y familiar del conjunto obrero-nacional.

¿Dónde están las políticas sociales del gobierno actual y del anterior que en vez de levantar el bienestar en beneficio de la sociedad, cada día hunden más al pueblo llano en la miseria de la propia subsistencia, aun presuponiendo que el ciudadano soporta un excesivo horario de jornada laboral? ¿En beneficio de quiénes divaga el progreso productivo, social y equitativo de este lamentable momento que va en constante “declive social” y en “crecimiento de pobreza” entre los seres humanos de nuestra querida España, enrarecida y encarecida por el ladrillo, la especulación y el mérito de enriquecimiento abusivo, sin dueño a conocer, pero sin control administrativo? ¿Quiénes somos y por qué permitimos que un gobierno tras otro imposibiliten la dignidad de subsistencia de las gentes más humildes de su pueblo, y en consecuencia que graven a la sociedad con más carestías y privaciones sociales que albergue de libertades? ¿Y qué haríamos para que estos políticos de tres al cuarto dejaran de repartir multitud de represiones económico-abusivas que van en claro detrimento del bienestar social y en evidente perjuicio por falta de medidas que debieran ir encaminadas a la defensa de la subsistencia familiar?

Además de lo anteriormente mencionado se percibe en el ambiente nacional un claro auge en el ya expuesto perjuicio familiar que deriva de la inexistencia de equidad: la economía actual repele la necesidad del propio pueblo y camina sobre la grupa y la ruta de engrosar más y más los ya inmejorables datos financieros o la especulación de grandes y poderosas firmas, de todo tipo, que además provienen de casi todas partes. Hemos cambiado el caciquismo burgués de antaño por la competitividad mercantil, el abuso y la frialdad de las grandes multinacionales que cabalgan sobre el color del billete monetario y a grandes rasgos les llamamos con el digno nombre del progreso social o de libertad constitucional y de mercado. Y todo ello dentro del marco de un país adinerado que a las familias humildes y trabajadoras de las clases medias y bajas nos pasará factura económica y gastronómica en menos que canta el gallo... En consecuencia, las empresas que nadan al abrigo de la in-carencia e innecesidad de reconocimiento fraternal y humano, aunque se camuflen en la consabida bondad-ficticia que derrochan a raudales para conseguir sus objetivos de aparente bienestar, a la hora de adoptar acuerdos bajo firmas multinacionales buscarán un “ilícito y abusivo” enriquecimiento e irán en claro perjuicio de sustento, de dignidad, de igualdad y de la propia exigencia de consumo para subsistencia humana en general y de regocijo y de necesidad del pueblo llano en particular…

Agustín Conchilla

viernes, 28 de marzo de 2008

EXPO ZARAGOZA '08: INSOLIDARIA CON EL AGUA

Aragón, la región más insolitaria con su agua para los demás, pues no permite el trasvase del Ebro, organza la Expo Zaragoza 2008, que tiene por objeto, precisamente el agua como elemento imprescindible para la vida y el desarrollo sostenible. Estudian que el tema del agua se aborda como un desafío inteligente: la innovación para la sostenibilidad. Menos Expo y más agua. Se podrá ahorrar agua pero no se puede inventar el agua. España dividida en dos zonas: la húmeda y la seca, tiene agua suficiente para sus necesidades humanas, y sus progreso agrícola y turístico futuro. Ningún gobierno ha podido abordar el tema del agua nacional con rigor y seriedad.

Los Monegros se convertirá en Las Vegas 2. (Ver este video):

Casi todos los años el Ebro de desborda en la época de lluvia, y toda irá al mar. Pero no hay tarsvase, porque no hay consenso políticos. Yo creo que no hay que pensar mucho para aprovechar este agua, y consiste en poder almancer agua de las estaciones de lluvia en los pantanos y que éstos, a su vez, se comuniquen entré sí por grandes tuberías, no canales, y equilibren el líquido elemento por toda España. Pero no los aragoneses prefieren ahogarse pero no soltar un liro de agua. ¿A lo mero hay que negociar? Pero para qué si lo pero para el trasvase es que llueva.

El gobierno de Aragón prefiere que el agua de sus ríso vaya al mar, antes que cederla a otras regiones y autonomías. Zaragoza acogerá del 1 al 4 de julio de 2008 una cumbre empresarial mundial sobre agua y desarrollo sostenible, organizado pro la Cámara de Comercio. El 14 de junio de 2008 abrirá sus puertas la Expo de Zaragoza y cuando se claurures no se habrá logrado el trasvase. Eso sí con la saliba gastada se podrá hacer un trasvase.
El 14 de enero oigo en televisión que Cataluña tiene los pantanos al 20% de su capacidad, y que grotescamente, traeran agua en barco desde Almería, de una desalinizadoras.


.....................................
La cita está promovida por la Cámara de Comercio e Industria de la capital aragonesa y servirá para dar a conocer las principales innovaciones sobre agua y sostenibilidad,

Diez ideas fuerza de los contenidos de Expo Zaragoza 2008
AGUA Y DESARROLLO SOSTENIBLE. UN CONCEPTO ÚNICO E INDISOLUBLE

Expo Zaragoza 2008 tiene por objeto el agua como elemento imprescindible para la vida; y como objetivo y finalidad el desarrollo humano desde el compromiso ético de la sostenibilidad. El tema se aborda como un desafío inteligente: la innovación para la sostenibilidad. Para la comunicación de los mensajes experimenta con nuevos lenguajes, procurando rigor en la información, claridad en la expresión y fuerza emotiva como soporte y reclamo.
EL GRAN DESAFíO DEL AGUA.

Los avances tecnológicos del s. XX crearon el espejismo de poder asegurar el bienestar sobre la Tierra mediante el dominio de las fuerzas de la Naturaleza, pero junto a grandes logros aparecieron graves desequilibrios ecológicos y sociales, entre ellos, la crisis del agua derivada del aumento de la población, el incremento del consumo y el desequilibrio entre la oferta y la demanda del recurso en numerosas partes del mundo. A principios del siglo XXI la Humanidad se enfrenta a espinosos problemas de índole ambiental, entre ellos la crisis del agua. Un reto que alcanza escala planetaria y se caracteriza por el ritmo vertiginoso de los cambios y la complejidad de las interacciones de los sistemas naturales y culturales.
INNOVACIÓN PARA LA SOSTENIBILIDAD.

Expo Zaragoza 2008 presentará el valor de la innovación científico-técnica, de los nuevos aprovechamientos y de renovadas fórmulas de gestión y concertación social conducentes a la sostenibilidad de los recursos hídricos. Por ello, en Expo Zaragoza 2008 los participantes destacarán las innovaciones en el conocimiento y tecnología, así como las ideas y experiencias que pongan en valor la calidad en la gestión, la transparencia, la implicación responsable de la sociedad civil y el aumento de autonomía en la toma de decisiones. La innovación para la sostenibilidad no siempre es sinónimo a nuevo, significa también repensar el presente y recuperar usos, prácticas y técnicas tradicionales ejemplares.
AGUA PARA LA VIDA: NUEVO PARADIGMA BIOCÉNTRICO.

El agua es el fundamento de la vida y factor decisivo en la distribución y movilidad de las especies y, entre ellas, la especie humana que tiene inteligencia y, en consecuencia, la capacidad y responsabilidad de gestionar el medio natural con criterios de sostenibilidad. La conservación de los sistemas vitales es absolutamente necesaria para la supervivencia y desarrollo de la especie humana. Hombres y mujeres sufren las consecuencias de la mala gestión del medio ambiente. Los participantes en Expo Zaragoza 2008 podrán mostrar sus aportaciones para superar las crisis ambientales (cambio climático, deforestación, degradación de los sistemas hídricos...) así como el patrimonio paisajístico construido por las civilizaciones para el mejor aprovechamiento de los recursos naturales, entre los que el agua es auténtico protagonista.
AGUA RECURSO ÚNICO: EL DESAFIO DE LA GOBERNABILIDAD.

El agua juega un papel fundamental para la satisfacción de las necesidades vitales humanas, la salud, la seguridad en la alimentación, el bienestar y las oportunidades de desarrollo sostenible. La crisis mundial del agua se presenta con frecuencia en diferentes foros como un problema exclusivamente de escasez, de falta de oferta de recurso. Sin embargo, es también una crisis en buena medida ligada a la gobernabilidad que exige el desarrollo de planes, estrategias y actuaciones para una gestión sostenible del agua, más inteligente, eficiente, justa y solidaria en sus cuatro dimensiones: social, económica, política y ambiental.
EL AGUA COMO DERECHO HUMANO.

“El agua es fundamental para la vida y la salud. El derecho humano al agua es indispensable para una vida saludable y digna. Se trata de un pre-requisito para todos los demás derechos humanos” (Naciones Unidas, 2002). Expo Zaragoza 2008, a través de sus participantes, se suma al reconocimiento del acceso al agua como Derecho Humano universal, presentando los objetivos de las Naciones Unidas y las iniciativas y experiencias encaminadas a que toda la población mundial cuente con agua suficiente, segura, de calidad aceptable, físicamente accesible y económica para uso personal y doméstico. Se tendrá una especial sensibilidad con los temas de la equidad y la igualdad entre géneros y generaciones.
AGUA RECURSO COMPARTIDO: LA CUENCA HIDRODRÁFICA COMO UNIDAD DE GESTIÓN.

Las fronteras político-administrativas no suelen coincidir con los límites de las cuencas hidrográficas. Expo Zaragoza 2008 quiere subrayar la conveniencia de considerar la cuenca hidrográfica como unidad de gestión, resaltando los acuerdos, experiencias y buenas prácticas internacionales en la planificación y gestión sostenible del ciclo integral del agua en las cuencas hidrográficas compartidas de diferentes partes del mundo.
AGUA RECURSO COMPARTIDO: LA CORRESPONSABILIDAD DE LOS AGENTES IMPLICADOS.

Los desafíos que plantean la crisis del agua a escala local, regional y mundial sólo se pueden resolver con la participación integrada de todos los actores implicados, asumiendo responsabilidades de forma compartida. En Expo Zaragoza 2008 los participantes presentarán experiencias en la gestión compartida de las cuencas internacionales con participación de los gobiernos, gestores y usuarios; experiencias de mediación y resolución de conflictos en el uso de los recursos hídricos de una misma cuenca; innovaciones en la gestión integrada del agua y participación responsable de los diferentes actores: políticos, usuarios y gestores públicos y privados.

De las diez ideas que plantean el programa de estudios, nignuna habla de trasvases.
AGUA FUENTE DE CREATIVIDAD Y COOPERACIÓN.

En el presente, como a lo largo de la historia, los conflictos del agua son una fuente de cooperación y creatividad en todo el mundo. La crisis del agua en el pasado han despertado el ingenio y la creatividad de las sociedades que nos han legado un rico patrimonio cultural. El agua, además de origen de conflictos, es un catalizador para la paz. Los participantes de Expo Zaragoza 2008 podrán plantear los conflictos y desafíos, proyectar escenarios de futuros y difundir acuerdos internacionales y experiencias modélicas de cooperación internacional.
PUNTO DE ENCUENTRO: INTERCAMBIO, COMUNICACIÓN Y FIESTA.

Expo Zaragoza 2008 es ante todo un punto de encuentro entre culturas diversas y gentes distintas, que propicia los intercambios de ideas y experiencias de todo orden con una visión positiva para abordar los desafíos que plantea la crisis del agua. Pero ante todo es un encuentro con el público visitante y todos aquellos que recibirán los mensajes de Expo Zaragoza 2008 a través de los medios de comunicación. Expo Zaragoza 2008 quiere difundir los principios con los que construir la nueva relación de los seres humanos con el recurso único e imprescindible para la vida y el desarrollo: el agua. Expo Zaragoza 2008 celebrará los avances e innovaciones para la sostenibilidad con una gran fiesta en la que el disfrute sensorial, la satisfacción intelectual, el ambiente acogedor y la alegría sirvan de vehículo para el encuentro convirtiéndolo en una experiencia inolvidable para el visitante y un legado esperanzador para la comunidad humana

LEER MÁS:

http://www.expozaragoza2008.es/

Entrevista con Fernando Rendón

Entrevista con Fernando Rendón

ElL PODER DESPRECIA LA POESÍA POrQUE DESPRECIA LA VIDA..."

TOMADO DE CON-FABULACIÓN

Con el Festival Internacional de poesía de Medellín, Fernando Rendón ha logrado convertir la palabra esencial en un fenómeno multitudinario, hacer que el sueño deje de ser otro espacio excluyente, lograr que la belleza sea mucho más que otra posesión egocéntrica. Controvertido y polémico, este hijo de una ciudad convulsa, que ha publicado los poemarios Contrahistoria, Canción en los campos de Marte y los Motivos del Salmón, y quien logra anualmente convocar un grupo de poetas de las más diversas regiones del mundo, se confesó para Con-Fabulación sobre lo sagrado y lo profano, la intimidad y la historia, las ideas sensibles, los ritos sociales, la soledad y el temor y, claro está, sobre las horas cruciales que transita Colombia.

¿Ha contribuido el Festival de Poesía de Medellín a operar un cambio en la sensibilidad y el inconciente colectivo del país? Rememoremos algunos de los pasos esenciales de tan milagrosa transformación.

No hay pasos en el fluir de un río. Hay un lenguaje universal de los humanos de todos los tiempos y lugares, como herencia espiritual y social, contenido en los símbolos y poemas de sus poetas. Los poemas nos hermanan. Rasgos sensibles y concientes de las tradiciones poéticas del mundo comparten una sola identidad humana, que quiere una vida superior, material y culturalmente. En oposición a ello, los verdugos hacen la diferencia. Por eso cierto sicario de la poesía que todos conocemos (muy cercano a José Obdulio), publicó recientemente un ensayo (otro intento) acerca de la "muerte de la poesía colombiana", su "ajuste de cuentas" por aquello que cree que la vida le ha negado. Los festivales internacionales de poesía celebrados en Medellín, desde hace diecisiete años, han transmutado la sensibilidad y la conciencia de nuestra juventud, no de manera milagrosa sino natural, como una reserva intangible para la vida y la poesía, invisible para la policía. El Festival, como la poesía y como la dialéctica, es un río que avanza transformándose a sí mismo, eligiendo nuevos cauces.

La logística y la directriz del Festival son ejemplares y lo han convertido en uno de los eventos culturales más importantes del planeta. Ilústrenos un poco sobre la ardua organización que lo hace posible.

La logística y la directriz del Festival son orientadas por el espíritu poético del grupo de trabajo de Prometeo. El Festival es "uno de los eventos culturales más importantes del planeta" por la acción de vitales poetas contemporáneos que han convocado con su canto a nuestro pueblo, y por el ejercicio poético de un pueblo que ha retroalimentado a los poetas que han acudido a Medellín. Un acontecimiento se hace visible al mundo en cualquier lugar, cuando hombres alertas, y los pueblos con un destino, han acudido a una cita. Este país espera que sus poetas y artistas acudan a la cita anunciada, pues hay un pueblo que espera su tiempo.

La respuesta de los violentos a los llamados fraternos de la palabra poética ha sido un endurecimiento de sus posiciones altaneras y homicidas. ¿Cómo afrontar la desafiante opción de los sectores más recalcitrantes y retardatarios de la sociedad?

Desde los diferentes pensamientos políticos y sociales (y poéticos), casi sin exclusiones, es preciso superar el incauto y torpe individualismo, y unirnos con entereza en una alta energía para confrontar la cultura de guerra y tierra arrasada del espíritu que quiere hacerse reelegir en un poder oscuro, con más fraude y mayor intimidación armada que nunca. Si la poesía fue para algunos la voz de los que han enmudecido, el mutismo ha contemporizado con la parca. La mesura actual de muchos intelectuales colombianos está toda llena de complicidades y permisiones. Cuando no de abierta perversión. Hay que hacer resonar la matraca, como en la China antigua, para alertar a todos, porque los asesinos han estado y siguen aquí, tocando cada día el aldabón de las puertas de Colombia, especialmente desde la Masacre de las Bananeras, pasando por las dos grandes épocas de violencia desatada por liberales y conservadores en 1948, hasta el genocidio de la UP. Habemus presidente contra la vida.

Algunas voces del sector cultural no han cesado de atacar la estructura y el significado del festival de poesía que usted preside. Desde su punto de vista, ¿qué significado tienen estas percepciones negativas del evento?

Cierto candidato a ícono de la poesía colombiana, que tomó parte una mayor cantidad de veces en el Festival Internacional de Poesía de Medellín desde 1991, paradójicamente ha sido uno de los poetas que más ha desdeñado abiertamente esta propuesta poética en los medios colombianos, dando argumentos a los enemigos de la poesía y a los sectores políticos más reaccionarios del país, que no cesan de combatir el "significado del festival de poesía de Medellín". No obstante, para sorpresa nuestra, este poeta otorgó un ciclotímico reportaje a un diario de Buenos Aires en el que afirmaba: "Nos dimos cuenta de que en medio de las bombas del narcotráfico necesitábamos la poesía, por eso la respuesta fue tan masiva, y en la medida en que el festival fue creciendo y haciéndose internacional, se fue volviendo más masivo en los parques, en las calles, en las universidades, en la cárcel".

Pienso que, en Medellín, la poesía contemporánea mundial ha contrastado duramente a la poesía colombiana. Hay egos opacados, la semilla del desasosiego en el éxtasis ególatra, anarquismos nihilistas y visigodos, celos y recelos, el desprecio por la intimidad de la multitud, envidias como boas, poetas neutrales o de extrema derecha con intimidades de sacristía, sapos del tamaño de perros y delatores y, en medio de todo, nuestro saludable deseo de recibir, un día de estos, una sola crítica estructurada y significante, creadora y complementaria de un esfuerzo indiscutible y revolucionario, en este tiempo de terrores y de mutis por el foro.

Ustedes ganaron hace dos años el Nobel Alternativo de la Paz ¿cuál es la importancia de este premio en el panorama colombiano e internacional?

El Premio Nobel Alternativo (que recibimos en el Parlamento de Suecia en diciembre de 2006), fue otorgado al Festival Internacional de Poesía de Medellín porque "afirma y expresa los valores humanos de la belleza, la creatividad, la libertad de expresión y por su trabajo con la comunidad, en oposición al miedo y a la violencia que prevalecen en Colombia y en el mundo todavía hoy". Se concede un reconocimiento mundial a la sed de vivir y a la resistencia poética de nuestro pueblo y de nuestra juventud, y por extensión a nuestra propuesta poética, en contravía al terrorismo de estado y a la degradada guerra que pesa a todos, menos a Bush y a Uribe, a los que nada les cuesta el deterioro de la vida de todos y de la naturaleza a la que pertenecemos.

¿Qué opinión le merece la prensa alternativa y su exilio voluntario de los grandes medios de comunicación?

Los medios alternativos, incluidos los medios digitales, irán sustituyendo gradualmente a los grandes medios de comunicación de nuestro país, en creciente proceso de descrédito, para contribuir a crear una nueva vida. Se requiere ser un "intelectual" de derecha, o siquiera socialdemócrata que -en ambos casos- escupa en cada columna a la oposición de izquierda, para ser aceptado como colaborador habitual en los medios de comunicación de Colombia. Nuestra vía debería ser confluir para fortalecer los medios de comunicación alternativos, político-culturales, desnudando al mundo la sombría y trágica complicidad de casi todos los periódicos, emisoras y canales de TV de Colombia con la diaria masacre de colombianos durante dos siglos, por parte de la dirigencia liberal y conservadora, de la mano de los Estados Unidos de América.

La cristalización de la belleza escenificada en el ritual poético, denuncia el apogeo de una descarnada mutilación... ¿qué papel cumple la belleza en nuestra actualidad profana y monstruosa?

La belleza contrasta decisivamente al horror. Testimonia el humano deseo y la probabilidad de un nuevo tiempo, una atmósfera respirable, palpable, habitable a partir del diálogo entre los opuestos, que se odian. El amor existe y ha creado a Colombia. El odio existe y está socavando este país. Los poetas y los artistas colombianos debemos elegir la unidad. Es preciso, si lo queremos y comprendemos, fundar un diálogo democrático, multitudinario, para poner punto final a esta guerra mortal, mediante un final justo, digno, acordado entre los letales enemigos.

¿Por qué si la gente quiere escuchar y escribir poesía, ésta sigue sin encontrar eco en la gran prensa y en las esferas del poder?

Los medios de comunicación de masas desprecian a la poesía como a la vida, porque en el fondo les temen. "He aquí la poesía esta mañana. Para la prosa están los periódicos", escribió Guillaume Apollinaire. Prosa cómplice de magnicidios (cinco candidatos presidenciales colombianos asesinados entre 1987 y 1995) y genocidios (cientos de miles de colombianos asesinados en las guerras civiles colombianas desde 1930), prosa tinta en sangre, que ignora el sacrificio histórico del pueblo para edificar un país para la vida, su hambre, su prisiones, su dolor funesto y su desesperanza, y mucho más su destino, al final emancipado. Los medios se ocupan frívolamente de los empresarios, banqueros, latifundistas o caballistas en el poder, de sus guerras contra la población que esperaba un feliz porvenir. Esa es la prosa de los medios esta mañana. Para los radicales cambios de la historia, está la poesía.

Desastre judicial en el caso de la niña Mari Luz


Por Ramón Fernández

Los actos de linchamiento ocurridos ayer en Huelva, no es más que el resultado lógico de la indignación de un pueblo que pide justicia ante las evidente negligencia de la Justicia, e incluso podría ir más lejos y tocar de soslayo al Subdelegado de Gobierno de Hueva y la misma la policía encargada del caso, que no encontró el cadáver de la niña en los primeros momentos en las marismas. Sí Santiago del Valle, su mujer y su hermana, presuntos asesinos y encubridoras, ya eran señalados desde el principio como sospechosos, se debió, si es que no se hizo, en su momento, interrogarlos “adecuadamente”, solicitar al juez una inspección ocular en la casa de estos tres locos, tomar huellas y posibles rastro de sangre en los suelos, y practicar todo tipo de técnicas policial hasta logar descubrir la verdad.

Los derechos individuales al honor y a la presunción de inocencia están muy por debajo del derecho a la seguridad y libertad de nuestro hijos antes los pederastas. Hay que abrir un fichero de sospechosos de pederastas con registro de ADN, seguimiento periódicos en Internet y centros de reeducación y sesiones piquiatrías o electrochok en los “huevos” hasta acabar con ellos. Porque es que el estado de Derecho española hace agua, ya nos pasamos con tanto respeto a los derechos humano que somos víctimas del boomerang de nuestra propia tolerancia.

FALLOS JUIDICALES:

La Audiencia tardó dos años y medio en confirmar la pena por los abusos a su hija menor y el juez, que no inició la ejecución del fallo definitivo hasta 2006, no dictó orden de busca y captura. Ahora piden explicaciones por estos negligenica judiciales.

DECLARACIÓN DE SANTIAGO

El presunto asesino declaró ante los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía, que abordó a la niña por la calle el día que desapareció y que ésta le acompañó por voluntad propia hasta su casa. Una vez allí, y cuando subían las escaleras, la menor cayó accidentalmente y murió. A continuación la condujo a la ría de Huelva sin determinar cómo y la arrojó al agua en un punto que tampoco ha precisado.

AUTOPSIA

Por su parte, fuentes de la investigación explicaron que cuando se practicó la autopsia al cuerpo de la niña, los forenses detectaron también la rotura de una costilla, lesión que podría ser resultado de un forcejeo o del intento de inmovilizar a la pequeña.

En este caso nunca podrá existir un delito de homicidio involuntario, porque primero jamás debió tomar a la niña de la calle, y segundo, después de muerta haber sido así ocultaron el cadáver para procurar su impunidad. Lo cual, era evidente que los asesinos sabían lo que habían hecho.

Oyendo al padre de Mari Luz Cortés en televisión, dice que cuando habló con el tal Santiago para preguntarle si había visto a la niña, éste le dijo que “no pensaba comerse el marrón”, el “marrón” de qué si todavía no se sabía lo que había pasado. Esta declaración debió ser prueba suficiente para obtener por la policía mandamiento de entra y registro en casa de Santiago. En esto caso ya no valen desidias ni que estamos desbordados, sino que hay que ir a lo importante: la vida de la personas. Incluso el Subdelegado de Gobierno de Huelva debió crear una unidad especial de seguimiento e investigación, y pedir refuerzos de Policía Judicial a Madrid.

NOTAS DE PRENSA:

-Otra niña, de cinco años, la hija del presunto asesino Santiago del Valle, cursaba preescolar en el centro educativo en el año 1999. El padre, que entonces abusó sexualmente de su hija ante el silencio de la madre, acusó al profesor de Gimnasia del centro educativo de violar a la niña.

-Por la calle Beatriz de Suabia, en Nervión, el presunto asesino de la pequeña Mari Luz merodeó durante la primavera del año pasado en el entorno de dos centros docentes. Hasta en cinco ocasiones acudió al centro educativo Beatriz de Suabia. Procedente de otro instituto, Santiago del Valle trató de matricularse en el centro para cursar un módulo de formación profesional.

-Los siguientes pasos que dio Santiago del Valle se localizan ya en el instituto de Bachillerato Martínez Montañés -también en Nervión- a pocos pasos del Beatriz de Suabia. El acusado se matriculó para estudiar un módulo de grado medio de Comercio. -El director del Martínez Montañés confirmó que el acusado permaneció en las aulas hasta noviembre de 2007, cuando se trasladó al colegio Sagrado Corazón de Huelva, donde trágicamente coincidió con Mari Luz. Ahora, en Bami y en Nervión, muchos se preguntan por qué el presunto asesino, pese a las sentencias confirmadas, nunca entró en prisión.

-El hombre detenido por la muerte de la pequeña Mari Luz Cortés, Santiago del Valle García, se enfrenta en Gijón a una pena de dos años y medio de cárcel por un delito de coacciones y otro de abuso sexual, en grado de tentativa pero con la agravante de reincidencia al haber sido condenado previamente en Sevilla, en el caso de la menor con la que contactó a través de una revista.

jueves, 27 de marzo de 2008

Prisión y arbitrariedades contra las mujeres en Cuba


Dr. Darsi Ferrer Ramírez, Centro de Salud y Derechos Humanos "Juan Bruno Zayas"

LA HABANA, Cuba - Marzo (www.cubanet.org) - Cientos de mujeres jóvenes son condenadas en Ciudad de La Habana, de modo injusto y arbitrario, con penas hasta de cuatro años de privación de libertad, por el delito de "peligrosidad social".

Oficiales del departamento "Lacra Social", del ministerio del Interior, se dedican a la pesca de chicas en la calle, por lo general, negras, humildes y sin influencias que las amparen; las arrestan y conducen para "Villa Delicia" (prisión depósito donde las ubican en espera de sanción), en cuestión de pocos días las procesan en juicios sumarios y luego las confinan en los Centros de Detención y Rehabilitación de Prostitutas.

El arresto en la vía pública de muchachas se determina, entre otras razones, por vestir ropas cortas y ajustadas al cuerpo, visitar centros de consumo en moneda convertible, andar solas o sin la compañía de hombres y merodear las cercanías de lugares turísticos. En ocasiones, los del "Lacra" utilizan de señuelo supuestos extranjeros que abordan a las víctimas, entablan cualquier conversación con ellas y, acto seguido, agentes de civil las detienen por "asedio a turistas".

Es frecuente que los oficiales negocien con las detenidas posibles soluciones para dejarlas en libertad. Las opciones consisten en propuestas sexuales o el pago de sumas de dinero, entre 100 y 150 dólares. A quienes se niegan a tener sexo bajo coacción o a pagar el soborno exigido, las instruyen de cargos o las obligan a firmar cartas de advertencia que representan pruebas incriminatorias a la hora de procesarlas.

Las recluidas en Villa Delicia son presentadas en los tribunales pocos días después del arresto y sometidas a procesos judiciales carentes de las debidas garantías. La Fiscalía basa sus condenas en informes relacionados con conducta social inadecuada de las encausadas, elaborados por las "comisiones de prevención" (integradas por el jefe de sector de la policía y los factores de la comunidad).

Resulta difícil encontrar abogados con disposición de asumir el rol de la defensa en esas situaciones, pues, como es conocido, la acusación en los casos de "peligrosidad social" responde a una política represiva del gobierno dirigida a encarcelar en masa, y no hay posibilidad de modificar la sentencia concebida con anterioridad a la celebración de la vista oral.

En La Habana existen dos Centros de Detención y Rehabilitación de Prostitutas: "Flor de Cuba"y "La Flora", ubicados en la periferia de Güira de Melena y Alquízar, respectivamente. Ambos albergan una población penal por encima de sus capacidades. Las precarias condiciones y el rigor disciplinario en esas cárceles adoptan formas de trato cruel, inhumano y degradante.

Las reclusas son confinadas en barracas construidas con paredes de bloques y techos de fibras de asbesto cemento, que desprenden un frío intenso en el invierno y un calor excesivo durante el verano, provistas de turcos tipo letrinas como instalaciones sanitarias, y rodeadas por alambradas de púas. La alimentación que se les brinda no satisface los requisitos mínimos para garantizar la conservación de la salud; la comida es escasa, mal elaborada y sin valor nutritivo, sólo les aportan proteínas en dos ocasiones al mes.

Las obligan a realizar trabajos forzados, nocivos para la salud, en actividades agrícolas durante ocho horas diarias y sin remuneración económica. No disponen de programas recreativos para pasar el tiempo de ocio.

El contacto con el mundo exterior consiste en una visita familiar de tres horas quincenales, y la asignación de un pase de dos días al mes, condicionado al cumplimiento del férreo régimen establecido, así como a la acumulación de horas extras de trabajo voluntario. Además, no tienen autorizadas visitas conyugales y, por tanto, carecen de la posibilidad de algún tiempo de intimidad con sus parejas.

Los carceleros de ambos sexos acostumbran a provocarlas y ofenderlas constantemente y cuando protestan adoptan medidas de castigo que incluyen la suspensión del pase o la visita y hasta la pérdida de beneficios como la libertad condicional.

En la actualidad el número de presas es alrededor de 300 en cada una de esas prisiones, donde conviven hacinadas por lo reducido del espacio. El agua disponible tiene muy mala calidad y genera frecuentes brotes de enfermedades, entre ellas cuadros diarreicos, infecciones vaginales, parasitismos, y dermatitis. También corren el riesgo de contraer otras enfermedades transmisibles por la pésima higiene y la proliferación de vectores en esos lugares.

El cuidado de la salud de las que enferman no está garantizado, ya que los puestos médicos de los penales carecen de equipos elementales y de medicamentos básicos para ofrecer una asistencia médica adecuada.

Elia Vidal Pérez, de 34 años, es una de las jóvenes que cumplen prisión por el "delito" de peligrosidad social, separada de modo abrupto de su esposo y dos hijos menores de edad.

El día 22 de enero de 2006, sobre las 8:00 de la noche, estaba en la parada de ómnibus de 23 y L, en el Vedado, cuando cuatro hombres con aspecto de extranjeros se le acercaron y le hicieron algunas preguntas en inglés. Se marcharon y entonces aparecieron varios oficiales del Lacra, y la arrestaron por estar vestida con saya corta y conversar con "turistas".

En la unidad policial de Zapata y C la presionaron para que confesara que se dedicaba a la prostitución. Le prometieron que si colaboraba le darían la oportunidad de llamar a su casa y de ver a los niños. Como se negó la metieron en el calabozo y posteriormente la trasladaron a Villa Delicia.

La sancionaron a tres años de privación de libertad el 1 de febrero, en el tribunal municipal de Playa. En el informe de la comisión de prevención presentado en su contra, se expuso que Vidal Pérez vive con lujos y riquezas, sus amistades son elementos antisociales, ha incurrido en escándalos y desórdenes públicos, y llega a su casa a altas horas de la noche.

Sin embargo, en verificación realizada recientemente, el presidente del Comité de Defensa de la Revolución (CDR) y otros funcionarios de su localidad aseguran que la señora Pérez es una persona honrada y respetuosa con los vecinos, la familia vive de modo humilde por los escasos recursos conque cuentan, la casa está inhabitable por el marcado deterioro, y los únicos bienes que posee son un bombillo, tres sillas de hierro y una cama inventada, no tienen siquiera refrigerador o televisor.

De otras 26 mujeres procesadas ese día en el tribunal de Playa, 18 resultaron sancionadas a privación de libertad y a varias de las restantes a prisión domiciliaria.

Yosdalia Ramírez fue una de las pocas absueltas. Los del Lacra la arrestaron a la salida del Castillo de Farnet, en la Habana Vieja, donde había estado tomándose un refresco. La recluyeron en Villa Delicia por dos semanas sin tomar en consideración su niña pequeña de meses y que está casada desde hace un año con Jonathan, ciudadano inglés que, como es lógico, le da los dólares para que pueda acceder a los lugares de consumo en moneda convertible.

El miedo domina la vida de gran cantidad de mujeres en la capital habanera y otras provincias del país. Incluso algunas se cohíben de salir de sus hogares para no ser arrestadas sin motivo. Mientras, se rumora que obreros de la construcción tienen la tarea de trabajar arduamente para entregar, a lo máximo en tres meses, una nueva prisión en el poblado de Calderón, carretera de Alquízar, con capacidad para miles de encausadas por peligrosidad.


Esta información ha sido transmitida por teléfono, ya que el gobierno de Cuba controla el acceso a Internet.
CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente
.

martes, 25 de marzo de 2008

BOICOT O NO BOICOT A LOS JUEGO OLIMPICOS DE PEKIN

BOICOT O NO BOICOT A LOS JUEGO OLIMPICOS DE PEKIN.

Por Ramón Fernández

Durante la ceremonia de ayer de ignición de la llama en la ciudad griega de Olimpia para los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, tuvimos ocasión de ver una pancarta con cinco grilletes en lugar de aros, detrás de Liu Qi, presidente del comité Olímpico chino, en un intento de llamar la atención ante el actual conflicto Tíbet-China.

Sin duda alguna, los líderes nacionalista del Tíbet, invadido hace cincuenta años por la tropas de Mao que entraron en Lhasa, han aprovechado la ocasión mediática de los Juegos Olímpicos para echar toda la carne en el asador sobre sus reivindicaciones de independencia histórica. Un boicot de los países participantes a los juegos como una protesta ante la matanza y represión policial de la policía china contra los tibetanos, es inviable en el mundo bélico en que vivimos. Sería un error histórico porque precisamente los Juegos, no son políticos, son una oportunidad para unir a los pueblos y no para separarlos, y ejemplo de convivencia global. Por esto y porque además todo es un negocio de miles de millones, el Comité Olímpico Internacional y su presidente, Jacques Rogge no pueden estar de acuerdo en el boicot, ni tampoco los líderes mundiales. Peor es lo que está haciendo el incalificable George Bush con la invasión de Iraq, quien ahora, tras provocar un genocidio, dice que ni había armas de invasión masiva ni tenía nada que ver con Al-Qaeda.

Un boicot a los Juegos, no sólo no solucionaría nada en el Tíbet, sino que tensarían las relaciones con este gigante mundial con báculo permanente en la ONU, y solo serviría para contentar a algunos de lo que no ha perdonado que le dieron al sede de los Juegos a Pekín.

jueves, 20 de marzo de 2008

MIGUEL HERNÁNDEZ EN MI POESÍA


Roberto Manzano

La poesía de Miguel Hernández ejerció una poderosa influencia en mi formación poética. Apenas salido de la adolescencia entré en contacto con su obra, que leí con voracidad y delectación. Su poesía se encontraba en las direcciones estilísticas y cosmovisivas que yo soñaba para mi obra personal, que ya había comenzado a delinearse en mí hacia la búsqueda de un lirismo natural, de alta elaboración subjetiva, complejo en pensamientos del mundo. Volvía diariamente a sus páginas, queriendo apresar aquellos dinámicos incendios verbales, las duraciones sonoras y luminosas de sus ideas, en las que con una sabiduría vertiginosa se tornaban pólvora de imaginación la autenticidad de lo popular y la cincelada opulencia de lo culto. Salté de inmediato de sus versos a su biografía, acumulé noticias sobre su destino relampagueante.

Claro está, no sólo bajo una influencia autoral se configura una perspectiva estética. Muchos otros grandes autores, de diversos estilos y temáticas, engrosaban mi joven núcleo poético que, por estar en formación, se enriquecía desde todas partes. Pero he de reconocer que la poesía del excepcional poeta de Orihuela, aún hoy no medido en toda su grandeza, me resultaba atractiva por muchas razones y volvía a ella con una frecuencia tan alta como la que empleaba en leer a Martí, a Whitman, a César Vallejo, a López Velarde, a Nicolás Guillén, a Rabindranath Tagore, a Saint John Perse…De todos tomaba espigas para mi atado, varas de granado para el haz que añoraba aglutinar y entregar al mundo. La más elevada belleza y el sentido humanístico más profundo me alcanzaban diariamente a través de sus páginas, giraban en el vórtice de mi hambre de lecturas sin fin que caracteriza a toda adolescencia o primera juventud de un escritor.

En una época en que los poetas más recientes leían con idolatría a los exterioristas, a los más bulliciosos antipoetas, en que daban como supremo para la enunciación lírica el tono mesurado del coloquio y las oficinas, en que se desvivían con los titulares y los heterónimos, con la poesía norteamericana de tan subido tono conversacional, en que amaban la inmediatez directa de la expresión y rendían culto a lo ingenioso como una de las más altas categorías estéticas, mis predilecciones de lectura marchaban a contracorriente: se dirigían sobre todo a los clásicos españoles, latinoamericanos y cubanos, cuyas páginas visitaba con fascinación y enorme espíritu de asimilación. No quería escribir según la norma que circulaba, y buscaba maestros dentro del caudal clásico.

Mis orígenes literarios se caracterizaron por un peculiar rasgo: fui de lo popular a lo culto, de lo anónimo a lo autoral. Comprendí desde temprano la evolución natural de la literatura. Pasé de la décima interpretada o improvisada por mis parientes a las escritas por el Cucalambé y Miguel Hernández. Crucé de la novela popular en décimas, de base radial, que los miembros de mi familia sabían de memoria y yo les escuchaba arrobado, a los extensos poemas románticos cubanos de carácter novelesco, los relatos en romance de Antonio Machado, las leyendas siboneyistas del Cucalambé, las coplas inolvidables de Martín Fierro… Cuando devoré por primera vez el Diario de campaña de José Martí –otra tempranía de importancia copernicana en mi formación- tuve la certeza de que me encontraba ante un poema de configuración superior, polifónico y desembarazado en todos los sentidos. Armonizaba todas las estaciones anteriores de mi conocimiento y proyectaba bien lejos las expectativas que tenía sobre el mundo de la creación.

Del mismo modo fue para mí tremendamente inolvidable contactar con la obra íntegra del pastor de Orihuela. Era absolutamente distinto a lo que estaba en boga en la poesía cubana de entonces, hacia finales de los años sesenta y principios de los setenta. Los poetas de más éxito, que regían ya publicaciones y ganaban concursos, escribían textos desvaídos, desmañados, henchidos de lugares comunes, imitando el coloquio urbano más estandarizado, con una pobreza de imaginación increíble que sustituían con una beligerancia oratoria y con el uso de dos recursos menores que elevaban a instancias supremas: lo irónico y lo ingenioso. Ni un solo poema se levantaba imaginativa o espiritualmente, pues por expresa actitud estética rechazaban como norma todo complejo nivel asociativo.

A principios de los setenta, cuando me incorporé públicamente a la poesía, ejercía la docencia como profesor de secundaria básica y mis primeros años de práctica fueron en la enseñanza de la literatura española. Vocación y profesión se me unían, afortunadamente para mí, y con el entusiasmo de los veinte años me apliqué con fervor al estudio y difusión de mis maestros, entre los cuales se encontraba en uno de los primeros sitios Miguel Hernández. Había muchas afinidades entre su visión de la poesía y la que yo ya estaba configurando para mi creación y mi destino. Existían, incluso, algunas semejanzas de origen y de pequeños detalles de conducta en el medio intelectual que acrecentaban mi simpatía por su obra y su vida.

En su creación poética yo confirmaba mi idea del verso. Gran número de la poesía cubana de aquella época, y mucha de la que aún hoy circula, no usa el verso como dispositivo instrumental. Aunque muchos poetas y críticos conceptúan los renglones que componen los textos como versos libres, no lo son propiamente. Con absoluta racionalidad, estableciendo las pertinencias necesarias, se puede afirmar que ya dejaron de ser versos, por cuanto lo que llamamos verso tiene como base indispensable una opción rítmica, la de asentar su duración y distribución sobre la sílaba, por muy desigual que sea el número de ellas de un renglón a otro. Desde la instauración del coloquialismo en nuestra historia poética se abandonó el verso libre, según mi modesto entender, sustituyendo su uso por el fraseo: un mecanismo de extensión y organización de los renglones sobre la base de los grupos fónicos, según los intereses ideotemáticos del hablante. El coloquialismo más ortodoxo, que no deseaba contaminaciones, huía de las décimas y sonetos, tan populares siempre en nuestra lírica, e incluso del verso libre según lo entendieron los clásicos de nuestra lengua en ambas orillas en la primera mitad del siglo XX. Desde muy joven, siempre tuve clara mi opción estética: cada línea poética debe estar regida por el ritmo, no importa que sea desacostumbrado, o sea de absoluta creación personal, pero ha de haber dentro de los cauces distributivos del discurso una orquestación, visible u oculta, que establezca desde el sustrato mismo de la pieza la atmósfera especial del poema como construcción de la sensibilidad y la imaginación. En eso Miguel Hernández, cuyo saber él había enriquecido en Góngora, aquel otro transformador cuyas revoluciones completas aún no hemos aprendido a valorar, me educaba en el soberano equilibrio que ha de alcanzarse entre las aventuras de la imaginación y la opulenta flexibilidad de nuestra acompasada lengua.

Confirmaba también en su apasionada obra la importancia del lenguaje trópico. Muchos textos, los más beligerantes de las tendencias hegemónicas de la época, insistían en que la metáfora quedaba abolida y cantaban hosanna a los clichés, a los lugares comunes, a las fechas, a los recortes de periódicos, a los giros oratorios, al rengloneo más libérrimo, y veían como una marca de deficiencia artística cualquier presencia dirigida hacia las asociaciones elaboradas o las atmósferas simbólicas. El lenguaje altamente personalizado era visto como un intimismo ya absolutamente desacreditado, como un desenfoque de las circunstancias históricas que rodeaban a los poetas como ciudadanos. Desde Aristóteles se sabe que la poesía trabaja con imágenes, que las imágenes tratadas bajo la impronta emocional y subjetiva adquieren funciones representativas, y que esas funciones representativas son los tropos, la sal misma del discurso lírico. En todo poema siempre hay dos mundos: el mundo presentado, que es aquel al que se refiere directamente el sujeto, y el mundo evocado, que es el que conforma todo el campo de asociaciones que acompaña expresivamente al mundo presentado. Precisamente el lenguaje trópico es la bisagra entre estos dos mundos del poema, y el material del que está constituido su mundo evocado. Cuando el poema marcha, pedestre y cotidiano, sólo dentro de las ringleras del mundo presentado, se adelgaza o anula su mundo evocado, y el poema comienza a alejarse paulatinamente de los predios de la poesía, que exige una multiplicidad de decires, un ancho lexicón del mundo, una expansión de los sentidos y una neutralización de las dicotomías de nuestro pensamiento común. ¡Qué fiesta era para mí, joven deseoso de catar poesía verdadera, y no aquellas declaraciones pálidas y periodísticas de los poemas entonces al uso, leer cualquier soneto de Miguel Hernández, tan rico de mundo presentado y tan jugoso de mundo evocado, y entre ambos mundos qué complejas y armoniosas relaciones de belleza y de sentido!

La lectura de Miguel Hernández en plena juventud me educó profundamente el gusto por la poesía genuina. Me inculcó el imprescindible saber instrumental. Me puso en camino de volver, revisitándolas creadoramente, a mi tradición lírica nacional, latinoamericana, española. Me educó la imaginación para la orquestación de los significados, las armonías de lo compositivo y lo semántico, la explotación más eficiente de los ordenamientos, la fricción voltaica de los léxicos, la elaboración de piezas donde el mundo que se presenta y el mundo que se evoca, en una fusión plasmática, iluminen con vigor los mensajes insondables de la autenticidad humana. Esto es sólo para detenernos en los aspectos puramente poéticos que podían aprenderse en su obra singular y estremecida, porque la lección vital implícita en ella es aún de una ganancia, una expansión y una vigencia sin términos. Aprovecho hoy, para dejar expresada en momento tan oportuno, mi gratitud pública y mi admiración de toda una vida al enorme poeta alicantino, pastor de todas las constelaciones en el firmamento de la Poesía.

20 de enero de 2008

I Jornadas Hernandianas en Cuba 4 a 8 de febrero 2008



Miguel Hernández: el teatro como instrumento de transformación social


Osvaldo Cano

Si algo distingue y apuntala la obra dramática de Miguel Hernández, amén de su incuestionable calidad poética, es justamente su vocación expresa de utilizar al teatro como un instrumento capaz de incidir directamente sobre una sociedad a la que aspiraba transformar. Como se sabe, el vuelco definitivo hacia estos rumbos se produce en 1935 cuando escribe Los hijos de la piedra, texto inspirado en la rebelión protagonizada un año antes por los mineros asturianos. Tal y como advierte certeramente Agustín Sánchez Vidal “ya había empezado aquí a surgir un Miguel Hernández muy distinto, porque la Revolución de Octubre marcó profundamente la conciencia intelectual del país”[1].

En Los hijos de la piedra, recurriendo a una situación dramática similar a la ideada por Lope de Vega en Fuenteovejuna, Hernández enfrenta a un despótico señor contra un pueblo, en un inicio, laborioso y apacible que luego termina sublevándose y ajusticiando al causante directo de sus prolongados sufrimientos. La guerra es la solución que propone el autor ante el clima de injusticia reinante. En el bando de sus simpatías encontramos un pueblo dignificado que transita de la mansedumbre y el conformismo a la violencia. Mas ahora la batalla no se libra solo por el honor mancillado, sino por la necesidad ineludible de defender los intereses de una clase históricamente relegada, la de los trabajadores. En Los hijos de la piedra se verifica un enfrentamiento clasista. En quienes se levantan se opera una paulatina y radical toma de conciencia política que desemboca en una verdadera revolución. El fin que persiguen los personajes hernandianos es alto, lo que los moviliza es la necesidad de alcanzar la anhelada justicia social. Gracias al final abierto el autor rehuye las conclusiones, de hecho las acotaciones sugieren una sangrienta y desigual batalla. Así avizoraba Miguel Hernández el futuro.

Cuando, en 1937, el dramaturgo concibe El labrador de más aire su propósito era mostrar el reverso de la moneda. Si en Los hijos de la piedra el Pastor consigue enardecer a los mineros liderando de este modo el alzamiento, en El labrador… la valiente oposición de Juan frente a un señor también despótico e insensible le acarrea la muerte. La docilidad de los lugareños resulta la causa indirecta del asesinato del héroe y, por añadidura, la prolongación de un estado de onerosa sumisión. La indolencia y la mansedumbre frente a tan fieros enemigos de clase traerán como resultado la prolongación de un orden de cosas adverso e inaceptable. El llamado a la lucha es también claro en esta obra, solo que aquí Hernández opta por develar la angustiosa realidad que aguarda a quienes, bien por resignación, bien por cobardía, eluden la que a su juicio resultaba la única alternativa posible para transformar un mundo injusto y hostil: la guerra.

Mientras que en Los hijos… y El labrador… los propósitos del dramaturgo están encaminados a develar las contradicciones e injusticias de un cosmos que él se propone transformar -y por tal razón convoca a la lucha como única alternativa posible para consumar el cambio-, su Teatro de la guerra (1937) lo escribe en plena contienda. Esa es la causa por la cual renuncia a la parábola e imprime a sus piezas un tono de evidencia y franqueza. Conformado por cuatro obras breves (La cola, Los sentados, El refugiado y El hombrecito) se afilia a lo que se conoce como teatro de agitación y propaganda. En otras palabras que su finalidad está mucho más vinculada con presupuestos ideológicos que artísticos. El propio autor se encarga de dejar sentados cuales son sus fines cuando en la Nota Previa a estos textos afirma: “Una de las maneras mías de luchar, es haber comenzado a cultivar un teatro hiriente y breve: un teatro de guerra”[2]. Más adelante el dramaturgo precisa aún más sus intenciones al apuntar: “Creo que el teatro es un arma magnífica de guerra contra el enemigo de enfrente y contra el enemigo de casa”[3].

Teatro de la guerra, pese a lo que su título pudiera sugerir, no ubica la acción en el campo de batalla sino en la retaguardia. Calles, plazas y pueblos son los escenarios donde discurren los acontecimientos. En La cola, por ejemplo, más que el conflicto trivial entre varias mujeres por ocupar un puesto para adquirir carbón, lo que se somete a discusión es la actitud indolente de estas, pues en medio de tan difíciles circunstancias optan por esconder a esposos e hijos bien lejos del frente. Es precisamente hacia este punto que Miguel Hernández enfila su mirada crítica. A partir de la contrafigura de La Madre, el dramaturgo fustiga esta índole de comportamientos. Este personaje arquetípico y abarcador, pese haber perdido a dos de sus hijos, aboga por la necesidad de seguir enviando hombres al campo de batalla. Por boca de ella Hernández califica de vicioso el comportamiento mezquino e individualista de estas mujeres al cual opone el altruismo de La Madre como actitud ejemplar y paradigmática. En Los sentados un soldado echa en cara a un grupo de habitantes de un pequeño pueblo su parloteo ocioso y aburrido y el “aire de paz envenenada”[4] que allí se respira, mientras muchos pelean o mueren. Sus razones logran sensibilizarlos ganándolos para las filas republicanas. El refugiado carece de un conflicto propiamente dicho. En este apropósito un soldado y un anciano refugiado, que extravío la ruta al pueblo que lo acoge, sostienen una conversación sobre los acontecimientos recientes, las causas de algunas derrotas, la cobardía de unos o el oportunismo de otros. Al final El Combatiente incita a El Refugiado a incorporarse a su regimiento, lo cual es de inmediato aceptado por este último a pesar del obstáculo que representa su edad. El hombrecito describe como una madre se opone a la decisión de su joven hijo de ingresar al Ejército Popular. Entre sus argumentos principales está la extrema juventud de su vástago. A pesar de esto El Hijo se marcha y, luego de la intervención de la Voz del Poeta, La Madre, antes renuente, ahora bruscamente se muestra convencida de lo necesaria y hermosa que resulta esta decisión.

Como puede apreciarse invariablemente el autor contrapone a aquellas actitudes y conductas censurables comportamientos y decisiones ejemplarizantes. O sea, hace escoltar a los vicios sometidos al juicio crítico por su adverso, lo cual entraña, de hecho, la solución al problema planteado. No hay dudas de que sus propósitos son aleccionadores, su interés es convencer y unir, arengar y esclarecer, advertir y guiar, en aras de robustecer las filas republicanas, requisito indispensable para ganar la guerra. La victoria en ella garantizaría la consecución de un orden socioeconómico radicalmente diferente, o lo que es lo mismo utiliza al teatro como un medio para contribuir a alcanzar ese fin.

En un enjundioso y documentado estudio sobre el teatro de Miguel Hernández, realizado por Francisco Javier Díez de Revenga y Mariano de Paco, es analizado el “tremendo descenso de interés”[5] que se opera con estos textos. Lo cierto es que una lectura actual de ellos les da la razón de un modo rotundo. En honor a la verdad aquí la calidad poética y argumental declina drásticamente con respecto a Los hijos… y El labrador…, al tiempo que el autor incurre de nuevo en deslices apreciables en ambas obras. La preferencia por los arquetipos en detrimento de la individualización de los personajes o la sustitución de la acción en presente por la descripción o la noticia se cuentan entre los más notables, a lo que hay que sumar fisuras en la estructura dramática, vínculos con el melodrama, conflictos efímeros, junto a la rudeza y la momentánea vulgarización del lenguaje.

¿Qué valida entonces a esta dramaturgia rauda y breve? Me veo precisado a recordar que el teatro guarda una estrecha relación con el contexto en que es creado y, en medio de las circunstancias en que fueron escritas, estas obras llanas y simples tenían garantizada una comunicación expedita y diáfana con el público al cual iban dirigidas. Al mismo tiempo, en virtud de la premura y actualidad de los temas y problemas abordados constituían un eficaz medio de propaganda. Mientras que Los hijos… y El labrador… son ejemplos de una dramaturgia comprometida, Teatro de la guerra -al igual que Pastor de la muerte- forma parte de una etapa mucho más radical. Teatro de la guerra es el resultado de los imperativos y las exigencias del momento histórico en que fue concebido. Su función fundamental es la de dotar al combatiente, al obrero y al resto del pueblo, de una conciencia política y una perspectiva histórica de la que muchos carecían. En medio de las circunstancias en que fue creado resulta eficiente y útil, dos de los presupuestos fundamentales que, en opinión de José Monleón[6], deben acompañar al teatro de urgencia. A esto hay que sumar su condición de testimonio, de documento nacido al calor de los acontecimientos históricos, animado por un incuestionable espíritu de justicia y verdad.

Más que urgencias estéticas lo que movilizaba a Miguel Hernández en el instante en que creaba su Teatro de la guerra eran prisas políticas. Alentar, reunir a España en una causa común constituían sus fines y apremios más notorios. Adviértase que en estas suerte de apropósitos renuncia a atacar a sus rivales para, en cambio, enfilar su pupila hacia las debilidades propias. Flaquezas, traiciones, cobardías, mezquindades, derrotismo, actitudes estas que proliferaron en medio de la campaña bélica, son sometidas al juicio crítico a partir de conflictos elementales que, invariablemente, desembocan en soluciones ejemplares y dignificantes capaces de sostener en medio de las tribulaciones la esperanza en la victoria. Lo cierto es que el objetivo expreso del autor con estas obras era el de realizar un llamado a la conciencia colectiva, conducir al entendimiento y a la concepción de la guerra como la mejor alternativa ya no para derrotar a los señores, como ocurre en Los hijos de la piedra o El labrador de más aire, sino para defender la república.

Estructurada a partir de episodios que giran en torno a los avatares en que se ve involucrado Pedro, el protagonista, Pastor de la muerte (1937) se asemeja a un mural, a un cuadro vigoroso y poético donde alternan la fiereza del campo de batalla con la placidez e incertidumbre de la retaguardia. Con ella se produce el regreso de Miguel Hernández al drama en verso al que había renunciado en Teatro de la guerra. Sin embargo, ahora despoja a su obra de ese “color local” que constituye un elemento de especial importancia en Los hijos… y El labrador… En Pastor de la muerte el ambiente costumbrista o el apego a la naturaleza ceden el paso a la guerra como tema único y visceral.

Una vez más el autor enfrenta conductas antagónicas en un juego de contrastes encaminado, como es usual en su obra, a difundir virtudes y censurar flaquezas, al tiempo que regresa a situaciones ya exploradas en Teatro de la guerra, abordadas ahora con un notable incremento de la calidad artística. Vuelve sobre el conflicto que vertebra a El hombrecito donde una madre se opone a la decisión de su hijo de partir hacia el frente, pero aquí el tratamiento dramático es mucho más complejo, entre otras cosas porque este constituye solo uno de los sucesos o rupturas del equilibrio que acontecen en el drama y no su totalidad.

Por primera vez, en estos textos cuya temática es la guerra, aparece el bando rival representado por una voz que polemiza con El Cubano, personaje que -como muchos otros de los fabulados por Miguel Hernández- carece de nombre propio, pero que, como se sabe, constituye una clara alusión a nuestro Pablo de la Torriente Brau. Es notorio el tratamiento que Hernández le da a esta criatura. Por ejemplo, en el citado episodio, El Cubano es capaz de llevar el diálogo con su rival de lo soez a lo profundo gracias a la lucidez y agudeza de sus argumentos los cuales revelan, al enemigo invisible, el por qué de la guerra así como la imperdonable ceguera en la que este incurre al abrazar el bando de quienes lo explotan y utilizan. Gracias a su función activa dentro de la trama, El Cubano deviene una de las criaturas mejor trazadas y más capaces a la hora de defender los intereses que movilizaban al dramaturgo. Su madurez y cordura le permiten infundir ánimos a la tropa decaída, o esclarecer cuales son las razones de la necesaria fiereza que debe animar a los combatientes así como zaherir el menguado proceder de la diplomacia ante el cruento conflicto que asolaba a España, entre otras cosas.

Si bien El Cubano descolla gracias a su inteligencia y capacidad de análisis, lo cierto es que Pedro resulta el protagonista absoluto de Pastor de la muerte. Reiteradamente el autor esgrime su arrojo y valentía como argumentos infalibles frente a la vacilación de algunos. Este personaje, cuyas semejanzas con el propio Miguel Hernández son palpables, se erige como paradigma del soldado que demandaban las circunstancias. Su desprendimiento, ética y civismo, así como la hondura de su compromiso con la causa de la república, se ponen de manifiesto no solo cuando realiza heroicas hazañas sino también cuando emprende un fugaz viaje de regreso a su aldea. Visita esta que efectúa no para quedarse sino a modo de despedida en vísperas de una cruel batalla. Allí consigue sensibilizar a madres y novias quejosas de la muerte de los suyos haciéndoles ver la importancia de tal sacrificio. En otras palabras que este invicto titán surgido de la tierra, cual una fuerza elemental y diáfana, resume en sí mismo las más acendradas cualidades del hombre y el soldado que las circunstancias históricas demandaban y en especial los requisitos que el dramaturgo exigía a los combatientes.

Como colofón de Pastor de la muerte Miguel Hernández propone un esperanzado desenlace. Las acotaciones describen un simbólico mapa de España donde pelean soldados rojos y negros a la par que se escucha la Voz del Poeta profiriendo unos versos febriles y hondos. Al final, cuando la voz calla, los rojos arrasan a los negros y la vida renace.

En la ya citada Nota Previa a Teatro de la guerra el dramaturgo advierte: “trato de aclarar la cabeza y el corazón de mi pueblo, sacarlos con bien de los días revueltos, turbios, desordenados, a la luz más serena y humana”[7]. Ese es precisamente el propósito que anima a Pastor de la muerte. Una vez más el autor apela al altruismo y el desinterés de los españoles, mostrando la guerra como vía idónea y única para derrotar a los enemigos del obrero y del labrador. De nuevo es la escena el instrumento que utiliza para aupar, sumar voluntades, realizar un llamado a la conciencia de sus coetáneos. En verdad Pastor de la muerte resulta la continuidad enriquecida de Teatro de la guerra.

Ahora bien, pese al crecimiento evidenciado respecto a sus piezas breves, lo cierto es que el autor retorna a la utilización de varios arquetipos que ahora alternan con personajes mucho mejor construidos, en especial Pedro y El Cubano, reincide en el tono didáctico que caracteriza a Teatro de la guerra, a la vez que prima la arenga, la descripción, la noticia, la valoración de éxitos y flaquezas, sobre la acción dramática. Llena de comentarios, El pastor de la muerte, se detiene constantemente en detalles y anécdotas, a relatar acciones e inventariar batallas y hazañas o a realizar análisis. En buena medida esto se debe, por un lado, a que solo aparece uno de los bandos en pugna mientras el otro permanece ausente, pues apenas se le refiere como una fuerza acechante y hostil, mientras que, por el otro, la causa esta vinculada con la intención proselitista que lo anima y que condiciona su andamiaje.

Como puede apreciarse, luego de este apretado recorrido por la obra dramática de Miguel Hernández, estamos ante un dramaturgo que utilizó de modo consciente y activo al teatro como un instrumento de incitación y propaganda destinado a propiciar radicales transformaciones en la sociedad. Tanto la zona de su obra bautizada como teatro social, en la que se incluyen Los hijos de la piedra y El labrador de más aire, como aquella que ha sido rotulada como Teatro de guerra, que agrupa a Teatro de la guerra y Pastor de la muerte, son en realidad palpables ejemplos de un teatro político debido a su voluntad de participar activamente con los medios que le son propios en el proceso de transformación de la realidad social y, por extensión, del hombre.



[1] Agustín Sánchez Vidal: “Miguel Hernández en la encrucijada”, en Suplementos de Cuadernos para el Diálogo, Madrid 1976, p. 15.

[2] Miguel Hernández: Teatro, Editorial Arte y Literatura, La Habana 1976, p. 11.

[3] Ob. cit., p. 11.

[4] Ob. cit., p. 27.

[5] Francisco Javier Díez de Revenga, Mariano de Paco: El teatro de Miguel Hernández, Sucesores de

Nogués, Murcia, 1981, p. 119.

[6] Ob. cit., p. 182.

[7] Miguel Hernández: Ob. cit., p. 11.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Alicante, ALICANTE (ESPAÑA), Spain
Página administrada por el pintor, poeta, escritor y conferenciante Ramón Fernández "PALMERAL".